La fugaz visita

La Voz

AROUSA

?anuel Fraga fue el protagonista de la inauguración celebrada ayer en Ribadumia. El presidente de la Xunta llegó tarde a los actos, justo cuando los bomberos ejecutaban un simulacro de rescate. Los chicos, que hasta el momento habían concentrado la atención del público, se quedaron solos cuando en el recinto entró el coche oficial de Don Manuel. El presidente de la Xunta llegó, vio y venció. Se bajó del coche, descubrió la placa a toda prisa y escuchó con paciencia los discursos del conselleiro de Xustiza, del vicepresidente de la Diputación y de la alcaldesa de Ribadumia. Tras oirlos, Fraga pronunció su propio discurso, plagado de improvisaciones. Y lo concluyó con un emocionado canto a O Salnés, una comarca que simboliza «a Galicia que entre todos vamos a construir».Punto y final. Don Manuel se bajó del palco saludando con premura a los asistentes, incluído el párroco que bendijo las instalaciones. «Despídome da alcaldesa e escapo do pincho, porque me esperan para comer en Santiago», se le oyó decir a través de la megafonía, aún encendida. Sin tiempo para nada más se subió a su coche. Rumbo a Santiago.