Todo está bien, ¿o no?

La Voz

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

La ría de Arousa vivió ayer su primera jornada de vuelta a la actividad pesquera con escaso movimiento en los puertos. Y es que queda mucho para hablar de normalidad

27 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Tras semanas de paro forzoso por la catástrofe del Prestige , podría pensarse que los marineros de la ría de Arousa se lanzarían ayer al mar como locos para aprovechar la primera jornada de reapertura de la actividad tras la marea negra. Pues no. Más bien todo lo contrario. La ría estaba más vacía que una autopista el 31 de diciembre a la hora de las campanadas. Sólo algunos desafiaron a las malas perspectivas y lanzaron sus artes al mar. Y hablando de artes, entre los pescadores hubo de todo. Trasmallo y butrón los que más, pero hubo quien sacó a su arma secreta e incluso utilizó al perro para localizar la pesca. A lo mejor hay quien patenta la actividad a medias entre la caza y la pesca. Evidentemente, es broma, no vaya a ser que alguno se lo crea y algún mejor amigo del hombre acabe en el fondo del mar. En esto del Prestige hay dos bandos, los que dicen que todo va fatal -los más- y los que creen que ya lo peor pasó y ahora las cosas van encarriladas -casi nadie que no tenga un alto cargo en el PP-. Estos últimos, sin duda estarían complacidos al ver como se llama un barco de Cambados que con gran optimismo luce su «Todo vai ben». La verdad es que por muy bien que vayan las cosas, el mar es duro. Muy duro. Hace falta mucha resistencia y mucho coraje para salir ahí fuera llueva, ventee o haga sol. Así, no extraña que algunos se dejen de tonterías y de disimulos y pasen directamente a llamar Rambo a su barco. Y éstos sí que sienten las piernas.