El nuevo concello equilibra las funciones administrativas con las protocolarias

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA

AROUSA

Los ciudadanos podrán visitar hoy las dependencias municipales y la exposición «En tres tempos» El lunes comenzará el traslado desde el edificio de La Marina a Ravella

21 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

El tercer capítulo de la historia de la casa consistorial de Vilagarcía se escribe estos días con la apertura de las nuevas dependencias municipales. Tras la inauguración oficial del inmueble, los ciudadanos podrán acercarse hoy a Ravella para pasearse por la renovada casa del pueblo y visitar la exposición abierta en el salón de plenos bajo el título A tres tempos , que hace referencia a las tres fases de construcción del inmueble a lo largo del último siglo. Las dependencias municipales tienen ahora cerca de cinco mil metros cuadrados divididos en dos áreas bien diferenciadas. Las antiguas dependencias, con 1.360 metros, se han reservado para las funciones protocolarias, las dependencias de Cultura, Muller y Terceira Idade, y los espacios reservados al alcalde y los grupos políticos con representación municipal.La zona nueva, de estilo vanguardista, se destina a las funciones administrativas, que se aglutinan todas ellas en un gran patio diáfano de tres alturas para la atención al público. En la ampliación se encuentran también las dependencias de la Policía Local y el nuevo salón de plenos.Bajo las órdenes del arquitecto municipal, Eugenio Jiménez Passolas, el edificio construido con una inversión de 2.584 euros dispone de las más modernas tecnologías que acentúan su vocación funcional: ascensores internos que comunican todas las dependencias, rampas para minusválidos, iluminación cenital, paneles de luz solar, cristales antibalas en las dependencias policiales, cámaras de vídeo, puertas cortafuegos un salón de plenos dotado de las más modernas tecnologías. Todo ello pensado para dar servicio a los vilagarcianos del siglo XXI guardando el equilibrio con la tradición de un edificio que guarda en sus paredes la historia del último siglo del municipio.