La gestión de la crisis del «Prestige» fue una chapuza y sigue siéndolo. Así lo sostiene Primitivo González, que teme que no se haga nada para intengar extraer el fuel que hay en el barco
17 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.«A miña intención era facer unha disertación absolutamente técnica e obxectiva. Pero é imposible. Os disparates que se cometeron no tema do Prestige foron moitos e moi graves». Primitivo González, catedrático y profesor de Ingeniería Naval en la escuela técnica de Ferrol, eligió esas palabras para iniciar la conferencia que anoche dio en la casa de cultura de Vilagarcía. Había sido invitado por «Nunca Máis» para dar una explicación técnica al hundimiento del Prestige. Pero parece que los criterios técnicos no sirven para explicar las decisiones adoptadas por el Gobierno. Así lo considera Primitivo González, quien fija el primer eslabón de la marea negra en la decisión de alejar el barco, en lugar de conducirlo a un lugar de abrigo en el que se pudiese realizar el trasvase del fuel. Pero esa alternativa no fue la elegida. Y una vez escogido el camino del quinto pino , los despropósitos no dejaron de sucederse. Y aún continúan. «A min non me saen as contas», decía ayer González. Y señala que los bailes de cifras del Gobierno huelen a mentira: o en el barco queda más fuel, o durante los dos últimos meses ha salido mucho más chapapote del Prestige de lo que se ha reconocido.En cualquier caso, González no quiso concluir su charla sin hablar de futuro. Y el futuro se sigue pintando negro. «Dame a impresión de que a Administración non vai facer nada. De que van deixar que o barco siga botando ata que non quede nada de fuel». ¿El motivo de esa sospecha?. Que se está retrasando el bombeo del chapapote y que no se están tomando medidas para evitar que el crudo siga contamiando el mar de todos.