La TIA hundió al Titanic

La Voz

AROUSA

10 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

? Mortadelo y Filemón los planes casi nunca les salen bien. Sin embargo, los agentes más desprestigiados de la TIA son los amos del tebeo. Y ahora son también los jefes de las pantallas cinematográficas. Por obra y gracia de Javier Fesser, los personajes de Ibañez se han vuelto de carne y hueso y han llenado de bote en bote las salas de toda España. En Vilagarcía, por ejemplo, mil personas hicieron cola, una larga cola, créanme, para participar desde una butaca en las aventuras de los estrafalarios agentes secretos. ?l responsable de los cines arousanos, Severino Pato, reconocía ayer que ni en sus mejores sueños había visto a Mortadelo, a Filemón, al Súper y al profesor Bacterio perseguidos por una marabunta semejante. Pero bendita sea la persecución. «En el primer fin de semana, esta película recaudó más que Titanic», explica este empresario de los proyectores. ¿La clave del éxito?. Que la película entretiene a los más pequeños y, sobretodo, a los que ya tenemos unos añitos y hemos releído los tebeos de Ibañez una y otra y otra vez. Cosas de niños ?eguro que habrá adultos que echen mano de sus hijos y sobrinos para poder acudir al cine con una coartada ante la que defenderse de los puristas del cien. Yo también lo he hecho para ir a ver Harry Potter, por ejemplo. Por cierto, las películas que narran las aventuras del niño mago eran hasta ahora las que más colas habían provocado a las puertas del cine de Vilagarcía. El señor de los anillos también rompió con las previsiones más optimistas. Pero ambas se han quedado atrás ante una producción que es española por todos los costados: el del director, el de los actores y, sobre todo, el del argumento y el de los personajes. Crisis ?uizás Mortadelo y Filemón se conviertan este año en los salvadores de los números de taquilla de la recaudación del cine español. El tiempo dirá. En cualquier caso, Severino Pato asegura que la industria de los sueños nacional no estaría en crisis si sus protagonistas se embarcasen más veces en este tipo de aventuras. Con gracia, con humor, y con tirón.