?oven, con estudios universitarios e implicado en la vida socio-económica de O Grove, Jorge Olleros es una figura apetecida por varios partidos políticos de la localidad. El PSOE no sólo lo quería para ocupar un puesto más en la lista. Los socialistas pretendían convertirlo en un cabeza de cartel que lograse enterrar todos los conflictos internos que, desde hace años, arrastra la familia socialista de O Grove. Pero no ha sido así. Olleros pidió tiempo para decidir si iba a iniciar un camino en la política local. Y tras una larga reflexión, resolvió decir no a la oferta realizada por el PSOE meco. La razón que lo ha llevado a ello es su empeño en continuar al frente de la Asociación de Hostelería libre del lastre que supone una vinculación directa con un partido político.El empresario grovense está, en estos momentos, volcado en la lucha contra los efectos que la marea negra pueda tener sobre el turismo y, por lo tanto, sobre los negocios de hostelería. La elaboración de proyectos para relanzar al sector es, en estos momentos, la actividad en la que el hostelero que quiere priorizar sobre todas las demás. Y para poder llevar esos proyectos a buen puerto, el elemento imprescindible es el tiempo. Conversaciones Esos argumentos son, al menos, los que Jorge Olleros trasladó al secretario local del PSOE meco, Javier Padín, tras comunicarle su negativa definitiva a ser cabeza de cartel. Sin embargo, fuentes próximas a la ejecutiva, sospechan que el no de Olleros se ha podido deber al intento de «algúns de impoñerlle á xente do sector crítico para ir na lista». La sombra de Mourelos es alargada.