A Jorge Olleros es simpatizante pero no militante del PSOE. Hasta el momento, su única responsabilidad pública es la de presidente de la Asociación de Hostelería de O Grove lo que le ha valido para conocer de cerca el funcionamiento de las instituciones a través, por ejemplo, del Patronato de la Festa do Marisco o el Consorcio comarcal de Turismo. En las últimas semanas ha ganado protagonismo como consecuencia de la crisis del Prestige. No en vano ha sido una de las personas más activas dentro de la comisión de seguimiento, lo cual le ha valido elogios por parte de distintos representantes públicos. Olleros es una persona de apariencia conciliadora -pese a ello no pudo evitar problemas internos en la asociación- y discreta. Tanto, que todavía ayer mantenía en secreto su decisión de participar en el proyecto socialista. Sus valedores deberán ahora convencer a las bases de que es la persona idónea para luchar por la alcaldía en nombre del PSOE y romper así la tendencia electoral de los últimos años, cuando el protagonismo fue para los históricos.