La cara amable de la catástrofe

AROUSA

MARTINA MISER

Desde todas las partes del mundo han llegado estos días conmovedoras muestras de apoyo con la ría arousana. Un cura de Santiago se interesaba a diario por la dirección en la que debían soplar los vientos

06 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Si algo han tenido las pasadas jornadas de positivo ha sido, por una parte, la demostración de que Arousa ha sabido plantar cara a la adversidad y, por otra, las muestras de solidaridad, en ocasiones conmovedoras, que se han recibido desde todas las partes del mundo. Antes de que la tragedia de verdad llegase a la ría, el día del encierro en A Illa, en el tablón de anuncios de la casa consistorial colgaba un e-mail en el que una pareja navarra mostraba su solidaridad con el municipio. Fue sólo el primer aviso de lo que llegaría después. Desde toda España llegaron muestras de apoyo y llamadas de voluntarios dispuestos a pasar su tiempo libre reparando un poco el desastre. Una de las anécdotas más conmovedoras de los últimos días es la protagonizada por un cura de Santiago. Cada día telefoneaba al alcalde de A Illa para interesarse por los vientos que debían soplar para salvar a la comarca de Arousa de la entrada del fuel. Así, el sacerdote encaminaba sus plegarias según las peticiones del regidor. No eran éstas, ni mucho menos, las únicas llamadas que recibía diariamente el primer edil isleño. A su teléfono móvil se desviaron muchas de las llamadas de voluntarios que se interesan por colaborar con las zonas afectadas. De todas las comunidades españolas, pero especialmente desde Cataluña, llegaban estas muestras de apoyo. Si la marea negra no castiga más, Arousa podrá decir que le ha tocado la lotería. Pero, por si acaso, nunca está de más probar con la de verdad. El embajador de A Illa en Madrid, Juan Antonio Pérez Marín, envía al Concello cada 21 de noviembre, coincidiendo con el aniversario del decreto de segregación, dos décimos de lotería de Navidad. En esta ocasión, ha querido ser especialmente generoso y ha remitido una serie entera. Y volviendo a la Iglesia, el Arzobispo de Santiago estuvo ayer en la iglesia parroquial de Vilanova en una misa organizada por Cáritas. En el oficio no pudieron faltar las alusiones al «Prestige». Julián Barrio lanzó alabanzas a la labor realizada por los marineros para salvar la ría de la catástrofe.