Cientos de ciudadanos anónimos han convertido en una epopeya su lucha contra el fuel Los pescadores se ocuparon también de recoger las aves petroleadas
03 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.La jornada de ayer dejó en Arousa miles de imágenes que nunca deberían haberse producido. Cientos de ciudadanos anónimos concentraron todos sus esfuerzos en librar la ría de la marea negra. Mientras tanto, un barco belga, el Union Beaver, trabajaba a milla y media de Sálvora limpiando las mayores concentraciones de fuel. Medios extranjeros, marineros y mariscadores. Éste era el dispositivo que trabajaba para salvar la ría más productiva del mundo. Mientras tanto, helicópteros y un hidroavión sobrevolaban la zona. Su misión: comprobar el estado del mar y la situación de las manchas de fuel. ¿Para qué? Los datos, a esas alturas, eran ya perfectamente conocidos por los arousanos. A la hora de la inspección, las gentes del mar sabían exactamente la situación de cada mancha que se aproximaba a la ría. Y no sólo lo sabían: trabajaban a destajo para atajarlas. Llenos de fuel, sin mascarillas, sin guantes y sin ropas de aguas. Pidiendo desesperadamente medios a cada embarcación que se aproximaba. Bebiendo leche para intentar evitar la intoxicación. Durante todo el día llenaron sus manos de fuel guiados únicamente por el empeño, por las ganas de salvar la ría y preservar su medio de vida. Aman el mar, aman su tierra y aman la naturaleza. Y por ello, recogiendo manchas sin parar, totalmente embadurnados de chapapote, aún tenían tiempo de preocuparse por las aves que encontraban. Las recogían y las acercaban hasta las embarcaciones que partían hacia tierra. Una tarea que los marineros han asumido, pero que no era suya. Igual que todo lo demás que están haciendo estos días. Intentando arreglar lo que otros no han sabido o no han querido evitar. Imágenes épicas, como extraídas de una película. Imágenes que se repetirán hoy, y quizás mañana, y pasado... Imágenes que nadie puede creer que se estén produciendo en Arousa. Estampas de alma y de vida, frente a las otras, las que continúan ocultas, las que no han hecho nada para salvar Galicia.