Una cuestión de interés general

Bea Costa
B. Costa O GROVE

AROUSA

Un año después de la manifestación pro instalaciones deportivas, el debate sigue abierto en O Grove Los problemas que vive el deporte protagonizan la política local

30 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El deporte ocupa y preocupa en O Grove. Este mes se cumple un año desde que el pueblo saliese a la calle en manifestación para pedir instalaciones deportivas dignas. Las prioridades eran un campo de fútbol, un nuevo pabellón de deportes, una piscina climatizada y canchas de tenis. Un año después sigue sin haberse levantado un ladrillo, pero sí se han logrado encauzar algunos de estos proyectos. O Grove es uno de los municipios gallegos en los que hay una mayor práctica deportiva y con especial relieve en el ámbito del remo. Nombres como Fredi Bea y David Mascato cuentan con un palmarés de lujo en el que no falta un subcampeonato del mundo. Y pese a ello, esta semana salta la noticia de que se podrían ver obligados a abandonar el Breogán por problemas con los patrocinadores. Pero el problema no se queda en las élites. La carencia y deficiencias en las instalaciones es la principal preocupación y queja por parte de los clubes y vecinos en general. El Deportivo Grove sigue teniendo que emigrar cada domingo por falta de un campo de fútbol de hierba en su municipio y ya son varios los partidos de balonmano que ha tenido que suspender el Rasoeiro por la humedad que existe la pista del pabellón de deportes. Situación que no sólo condicionan la actividad de las categorías superiores. Los equipos de categorías inferiores también tienen problemas para realizar sus entrenamientos y competiciones con normalidad. Las bases del Rasoeiro salieron este jueves a la calle y llegaron con sus protestas hasta el pleno, un foro donde un día sí y otro también se repiten las críticas de la oposición a la política deportiva. En la sesión del jueves se habló largo y tendido del Prestige. Pero también se discutió mucho del deporte, trasladando de este modo las inquietudes de los vecinos a las actas municipales. O Grove siempre estuvo olvidado por la Xunta y la Diputación a la hora de hacer inversiones. El gobierno local ha tenido una mala herencia y anuncia que el panorama va cambiar. Pero las cosas van más lentas de lo que todos desean.