Vilaxoán perdería dos trabajadores y el resto de las cofradías, uno en cada caso El personal está dispuesto a recolocarse si esto no le supone cambiar de localidad
23 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.A La Consellería de Pesca e Asuntos Marítimos ha elaborado un plan para eliminar la escala funcionarial de cofradías. Esto supondría que todos los funcionarios que actualmente trabajan en los pósitos dejarían de hacerlo y pasarían a desarrollar sus funciones en las dependencias autonómicas. La propuesta todavía no ha sido planteada oficialmente por la Xunta pero ya es conocida tanto por los trabajadores como por los responsables de las cofradías. La mayoría de los pósitos gallegos cuentan con los servicios de funcionarios autonómicos de modo que esta medida tendría una notable repercusión en su funcionamiento interno. Siete trabajadores En la comarca de O Salnés están afectadas todas, en mayor o menor medida: Vilaxoán tiene dos funcionarios destinados a la lonja y Carril, A Illa, Vilanova, Cambados y O Grove, uno cada pósito. De momento, la noticia ha sido recibida con cautela en las cofradías, a la espera de que se materialice oficialmente, pero ya empieza a haber movimientos. De hecho, algunos de estos funcionarios se han apresurado ya a pedir destinos y acudieron a la reunión que se celebró el pasado sábado en la Escola Galega de Administracións Públicas, a la que fueron convocados también los sindicatos participantes en la mesa sectorial. Los asistentes manifestaron su disposición a recolocarse siempre que eso no suponga tener que trasladarse de localidad, algo que parece difícil teniendo en cuenta que la Consellería de Pesca no tiene dependencias en todos los puertos. En la comarca de Arousa existen varias oficinas dependientes de Pesca: la delegación territorial de Carril, la base de inspección pesquera de Vilaxoán o Instituto de Formación en Acuicultura (IGAFA) de A Illa. Pero podría haber otras opciones. En la reunión del sábado se planteó la posibilidad de habilitar los locales públicos que existen en los puertos para ser ocupados por estos funcionarios. El traslado de este personal supondría un varapalo económico para las cofradías pues tendrían que prescindir de personal que ahora paga la Xunta y que tendrían que sustituir con cargo a fondos propios.