Escuela de ciudadanos

Begoña Paso begona.paso@lavoz.es

AROUSA

A.R.

Protección Civil de O Grove inauguró su nueva sede, que se llenó de visitantes. También las calles de ese municipio estaban abarrotadas, en este caso de coches

11 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Modelos Protección Civil de O Grove inició ayer una nueva etapa en una nueva sede. Víctor Otero, el presidente de la agrupación, dejó muy claros los objetivos que persigue. Quiere que Protección Civil se convierta en una auténtica «escuela de ciudadanos». Y que los voluntarios del municipio meco se conviertan en un «modelo» para toda Galicia. Público y más público La inauguración de la sede de la agrupación se convirtió en un auténtico acto social en O Grove. La representación más nutrida: la de los políticos. Como no podía ser de otra manera, no faltó ni el alcalde ni la concejala de Seguridad Ciudadana, Ana Isabel Domínguez Bea. Junto a ellos estuvieron otros ediles del grupo de gobierno y de la oposición. Francisco Fuentes, el que fuera concejal de Protección Civil, tampoco quiso perderse el momento, que significó la reconciliación entre la agrupación de voluntarios y la administración local después de los tormentosos últimos meses. Aún hay más Por las nuevas dependencias también se dejó caer el vicepresidente de la Diputación Provincial, Rafael Louzán. Y como él, muchos vecinos del municipio meco que no se quisieron perder el evento. Lo que sí se perdieron algunos de ellos fue la bendición de la sala. Entre tanto mogollón, el cura de O Grove pasó desapercibido. La sombra del 11-S Los atentados contra las Torres Gemelas supusieron un reto para equipos de emergencia y voluntarios de todo el mundo. En O Grove, Protección Civil decició rendir un pequeño homenaje a todas las personas que participaron en las tareas de rescate. Las portadas de todos los periodicos fueron colgadas en paneles, y despertaron una gran expectación entre los asistentes, que paseaban lentamente ante las imágenes que, más de un año después, siguen impactando. Al terminar el acto, al público le esperaban calles húmedas, una lluvia persistente, y muchos coches. Y es que ayer, en O Grove, hubo atascos. La Festa do Marisco tendría algo que ver.