Esas cosas del deporte

Begoña Paso begonapaso@lavoz.es

AROUSA

MARINA MISER

La directiva del Extrugasa Cocinas Carballo celebró la comida de presentación e isleños y cambadeses dieron toda una lección de deportividad

30 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Esas cosas del baloncesto El Extrugasa Cocinas Carballo celebró ayer la ya tradicional comida de presentación del equipo. Al acto acudieron, como todos los años, la directiva del club, la de la empresa patrocinadora y, por supuesto las jugadoras. Lo que nadie se esperaba es que después de tan magnífico almuerzo el postre se presentara con una dimisión. Y nada menos que del presidente, que lleva años al frente del Cortegada. Miguel Ángel González teme que su actividad política puede perjudicar al club y por eso ha decidido abandonar. Al frente queda el presidente de Extrugasa, Andrés Quintá. Por lo menos, al final queda todo en familia. Futuros campeones Deporte de calidad fue también el que se pudo ver el pasado fin de semana en el Salvador Otero de A Illa. Antes de visitar Fexdega y debido a la emoción que entrañaba el derby de la comarca, decidí darme una vuelta por A Illa para ver el encuentro que enfrentó a Cambados y Céltiga. Llegué justo en el descanso, cuando los más pequeños saltaron al terrno de juego para mostrar sus dotes de campeones. Y luego claro, no hay ya quien les saque el deporte nacional de la cabeza. Si con apenas cuatro años ya sabían manejar el balón. Claro que alguno tuvo un pequeño incidente y salió a lágrima vida del campo. No me extraña, porque con esas piernecitas casi no son capaces ni de andar. Deportividad ante todo Eso fue lo que predominó en el encuentro. Una afición de lo más modista que, de vez en cuando, animaba a su equipo, pero nada más. A disfrutar del buen fútbol y a comportarse. Los hinchas de ambos equipos dieron toda una lección de deportividad durante todo el encuentro. Rivalidad fraternal Más tarde me enteré de que los cambadeses tenían también el corazón dividido, porque en el Céltiga juega algunos de sus futbolistas más queridos. Es el caso de Manuel Galiñanes que, para más inri, tuvo que enfrentarse a su propio hermano, Carmelo, que jugaba en el equipo contrario.