A El Concello de O Grove precintó ayer las obras que se están ejecutando en la nave Mariscos Arnoso, una planta depuradora situada en el lugar de Rons. La empresa dispone de una licencia para realizar obras de restauración en una nave que data del año 1972, pero este permiso no contemplaba el derribo de las paredes originales. Un portavoz de Mariscos Arnoso explicó ayer que el derribo de estas paredes fue «imprescindible» y obedeció a una cuestión de «seguridad y de cumplimiento de la normativa». Según estas mismas fuentes, el trabajo de las máquinas propició la aparición de grietas en las paredes lo que hizo necesario volver a levantarlas. La empresa afirma que este asunto es perfectamente subsanable y que, de hecho, ya han iniciado los trámites en el Concello para reformar el proyecto y legalizar las obras. Mariscos Arnoso insiste en que dispone de los permisos de Costas y del Concello y que no existe ninguna denuncia contra ellos por parte de particulares.