Las mil entradas de la taquilla de la plaza no fueron suficientes para suplir la demanda David Bisbal y Chenoa demostraron todo su arte sobre el escenario
03 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Cambados amanecía el viernes con la triunfomanía. Desde las cinco de la mañana, las más fanáticas hacían cola para acceder, diecisiete horas después, a la Praza de Fefiñáns para ver los conciertos de Chenoa y Bisbal. Algunos de ellos llevaban pancartas e incluso sobres dirigidos a los dos artistas, «Chenoa, por favor léelo» se podía ver escrito en algunos sobres. Las nueve mil entradas que se habían puesto a la venta anticipada, estaban agotadas. Las mil que se pusieron a la venta en taquilla no fueron suficientes para cubrir las ilusiones de los miles de fans que se quedaron a las puertas del concierto. Pero no eran los únicos. A las nueve de la noche se abrían las puertas para acceder a la plaza. A pesar de que había varias entradas, la gente se apelotonó en una. En el recinto tenían que ir entrando por grupos para que todo estuviera mejor organizado y controlado. Pero el tiempo se echó encima. Muchas de las personas que tenían los pases en sus manos, no pudieron acceder a la plaza hasta bien comenzado el concierto de la mallorquina. Mientras, la inquietud de la gente tiró vallas en busca de poder ver a la cantante. Primera parte A las diez en punto aparecía Chenoa, cantando Simply the best sobre un escenario repleto de focos y luces. Vestía pantalón y top de color negro, y pulsera y collar de color rojo, el favorito de la cantante. La histeria se apoderó de todos los allí presentes: niños, jóvenes, padres, madres... Todas las edades estaban representadas en el recinto. La mallorquina ofreció una hora de concierto. Temas de su álbum se entremezclaron con algunos de los temas que interpretó en la academia, Lade Marmalade o It¿s raining men . Pero sin duda, fue este último uno de los temas más coreados por los miles de fans. Entre las canciones del primer disco de la mallorquina, sobresalieron Desnuda frente a ti , Atrévete o Yo te daré . La joven cantante no paró en ningún momento: recorridos por el escenario, saltos, bailes... Pero los gritos más fuertes se pudieron escuchar cuando sonaba la melodía de El alma en pie , canción que canta a dúo con Bisbal. El nerviosismo y la inquietud se apoderó de los presentes que saltaban buscando al almeriense por el escenario. Pero no fue así. Bisbal apareció, pero en la pantalla que colgaba sobre el escenario. Cuando tú vas fue el broche final de la actuación de Chenoa, que dedicó a todos los «pícaros y pícaras» del municipio. A las once A las once le tocó el turno a Bisbal. Con camisa, vaquero y un pañuelo atado a la cintura, el almeriense saltó al escenario entre los gritos y lloros de muchos de los presentes. Durante una hora, el joven movió caderas, dió vueltas sobre el escenario y dio todo de sí para no defraudar a sus seguidores. Las diez mil personas que estaban en Fefiñáns bailaron y animaron al joven en todo momento. Y si fuera ella , fue una de las canciones interpretadas, resultado de su paso por la academia. Todo tuvo un hueco en el escenario. Pero sin duda, Lloraré las penas y Ave María fueron las más aplaudidas y coreadas. Para Corazón Latino tenía preparada una sorpresa especial: invitar a tres jóvenes del público a subir al escenario y bailar la canción con él y las dos bailarinas que le acompañaban. Las tres afortunadas, envidiadas por el resto de las jóvenes que miraban desde el público, no dudaron en abrazar y besuquear al joven. Conforme avanzaba la noche, la química se hacía más latente entre el público y el joven, que no paró en ningún momento en hacer halagos a un público totalmente entregado.