Un chupinazo con sabor a Albariño

Maruxa Alfonso Laya
Maruxa Alfonso CAMBADOS

AROUSA

MARTINA MISER

La presencia de la cantante Rosa, de Operación Triunfo, masificó la inauguración de la fiesta cambadesa Cambados lanzó un cohete desde el balcón del Concello, al más puro estilo «San Fermín» para abrir las celebraciones en el municipio

26 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Una plaza abarrotada de gente saltando y chillando y un cohete desde el balcón del Concello. ¿Son los San Fermines? No, es la inauguración del cincuenta aniversario de la Festa do Albariño. Al más puro estilo pamplonica. Así dio inicio ayer el municipio a diez días de fiesta en honor a San Albariño. El cohete lanzado desde el balcón del Concello dio paso al saludo de Rosa, la cantante más querida de Operación Triunfo, y a los gritos de enfervorizadas fans de todas las edades que llevaban desde las doce de la mañana esperando su llegada. Después, la comitiva oficial, presidida por el alcalde de Cambados, Xosé Manuel Cores Tourís, y por el conselleiro de Agricultura, Juan Miguel Diz Guedes, cortó la cinta inaugural mientras la cantante escapaba de sus fans por una puerta lateral. Al igual que el pasado año, los munícipes y sus acompañantes lucían un favorecedor uniforme amarillo, eso sí, mucho más discreto que el de la anterior edición. Comenzaron con el paseíllo de rigor y realizaron la primera parada en el stand de Condes de Albarei, donde tuvo lugar el brindis por otros cincuenta años de fiesta. Por eso de no probar sólo un vino, siguieron el recorrido hasta Martín Códax y terminaron en el puesto de Bouza do Rei. Entonces el alcalde y conselleiro destacaron la importancia de esta fiesta, que este año cumple cincuenta años de historia, y el regidor recalcó que la importancia de las celebraciones era fruto de toda la gente que durante este medio siglo había colaborado, de alguna forma, con el evento. Mientras, los primeros turistas y vecinos se atrevían a probar las primeras de los cientos de miles de botellas que se consumirán durante los diez días de fiesta. Todos parecían preparados para disfrutar, a fondo, de las celebraciones. Algunos pensaban ya en cómo ahorrar fuerzas para poder llegar al final con la misma ilusión con la que empieza. Y es que, son diez días son muchos días.