BALONCESTO La victoria que el conjunto cambadés logró sobre el Covadonga mantiene sus posibilidades de permanencia Con más sufrimiento de lo que indica el marcador final, pero consiguió la victoria que era lo importante. El Establecimientos Otero mantiene sus opciones de eludir el descenso tras deshacerse de un incómodo Covadonga en el pabellón de O Pombal. La confianza estuvo a punto de matar a los locales. El cuadro de Gijón estuvo por delante en el marcador en varias fases del encuentro y únicamente se desmoronó en el último cuarto. Los cambadeses tendrán que mejorar en su juego para derrotar el sábado al Patronato.
04 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.ANTONIO GARRIDO VILAGARCÍA Establecimientos Otero (88, 43+45): Pombo (12), Gato (29), Alberto Gallego (10), Hammer (8) y Sanmartín (2) -equipo inicial-, Jorge García (4), Toni Lorenzo (10), Sineiro (9), Juan Carlos (2), Juancho y Will Serantes (2). Covadonga (73, 36+37): Fernández (29), García (9), Acuña (10), Liñero (13) y Casaprima (14) -equipo inicial-, Casillas, González, Montes (2), Casado (3) y Blanco (2). Árbitros: Cruzado e Iglesias. Señalaron 24 faltas al Otero y 23 al Covadonga. Parciales cada cuarto: 18-14, 43-36, 57-50 y 88-73. Incidencias: Alrededor de 350 espectadores. El Covadonga es el típico equipo incómodo. Incómodo porque su torpeza impide que el partido tenga un desarrollo normal y al Establecimientos Otero le costó entrar en el partido. A pesar de que un inicio fulgurante presagiaba un cómodo trámite (6-1, min 2) pronto se vio que las cosas iban a ser más difíciles de lo que se podía pensar. En el minuto 13 se puso el Covadonga por primera vez por delante (20-21) y sólo un parcial de 8-0 en los instantes finales de la primera mitad le dio al cuadro local una mínima dosis de tranquilidad (43-36, min 20). Un par de triples de Toni al inicio del tercer cuarto parecía resolver el partido definitivamente, pero los nervios volvieron a pasar factura a los cambadeses y al inicio del último cuarto el partido aún no estaba resuelto (57-50). Afortunadamente para el equipo de Sáez, la resistencia del Covadonga desapareció en el último parcial y el partido se solucionó sin más problemas.