En el marco de estas actuaciones, la Benemérita ha destacado la detención de un joven de veinte años, M.A.O.M., vecino del municipio de Poio, que fue sorprendido el pasado mes de febrero cuando vendía pastillas de éxtasis en el interior de una discoteca. A este individuo se le intervinieron diez comprimidos de esa sustancia, una pequeña cantidad de hachís y 340 euros (56.571 pesetas), además de un vehículo y un teléfono móvil. Como consecuencia de esta operación fue denunciado también el propietario del establecimiento, a quien se acusa de tolerar, supuestamente, el consumo de este tipo de sustancias estupefacientes en el interior de su local. Este tipo de actuaciones tiene como finalidad acabar con el tráfico de sustancias prohibidas, intensificando el control sobre el mismo en las zonas de ocio, sobre todo durante las noches de los fines de semana, en las que se intensifican estas situaciones.