Los objetivos de la fundación para el segundo año de vida del Hospital do Salnés son realmente ambiciosos. Sobre todo, teniendo en cuenta la situación de la que se parte, caraterizada por la sobrecarga de la plantilla y las largas listas de espera que se abren ante los pacientes. Un ejemplo. Entre la consulta a un especialista y la posterior cita para la lectura de unos análisis solicitados por el facultativo pueden mediar fácilmente cuatro meses. Aunque las sospechas del médico se centren en un caso de anemia. En cualquier caso, los responsables del patronato se fijan como meta adaptarse a las necesidades sanitarias de los ciudadanos y garantizar la calidad de vida tanto de los pacientes como del propio personal. Entre otras cuestiones, el Hospital prevé realizar encuestas a los usuarios para sondear su grado de satisfacción con respecto a la atención recibida. En cuanto a las listas, la fundación espera lograr unos tiempos de espera ágiles, hasta practicar en el mismo día la primera consulta y las pruebas complementarias.