El plan de trabajo de la vieira aprobado por la Consellería de Pesca es muy estricto. Al tratarse de un plan específico no se ampara la posibilidad de capturar «especies acompañantes» lo cual ha provocado malestar en el sector. Es habitual que con el rastro de la vieira se capturen también chopos, rayas o zamburiñas, unas especies que al llegar a puerto se subastaban en lonja y suponían un ingreso económico a mayores para este sector. Los inspectores de la Xunta tuvieron que obligar el pasado martes a varios mariscadores a deshacerse de estas capturas, lo cual dio lugar a algún momento de tensión en el muelle. Los marineros reclaman el derecho, al menos, de poder llevar estas pesquerías para sus casas, pero la normativa es tajante en este aspecto. El patrón mayor, Benito González, se mostró ayer comprensivo con el malestar de los mariscadores e informó que solicitará de Pesca una mayor flexibilidad en este punto.