Como cada año Vilagarcía tomará las doce uvas por anticipado. Los ciudadanos despedirán mañana el año con 300 kilogramos de uvas y 330 botellas de cava en la Plaza de Galicia, a las 12.00 horas. El reloj de Caixanova será el encargado de marcar el ritmo para dar la bienvenida al 2002. Antes de iniciarse las doce campanadas se desplegará una gran pancarta para recibir el año nuevo. No faltará, por supuesto, el confetti, las serpentinas y los tradicionales cotillones. También habrá una sorpresa musical y muy bailable, para entrar en calor por si aprieta el frío. El objetivo de la celebración, que ha sido organizada por la Concejalía de Xuventude, es que ningún vilagarciano ni ningún visitante se quede sin recibir el 2002 temprano. La toma de las uvas a golpe de mañana se ha convertido ya en toda una tradición en Vilagarcía. Será por eso de que así tendrán doble suerte en el año que entra. A ver si este año la lluvia no invade la fiesta como sucedió el pasado año. A pesar de todo los vilagarcianos se tomaron las uvas contra viento y marea.