Los comuneros de Noalla solicitan los permisos para colocar el mojón de O Bao

La Voz

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

La entidad de Sanxenxo pide a la Subdelegación del Gobierno que gestione las autorizaciones precisas Los comuneros de Noalla no quieren perder el tiempo. Ayer, representantes de esta entidad recorrieron varias oficinas de Pontevedra con el fin de lograr los permisos precisos para colocar en el istmo de O Bao el mojón que ha elaborado un escultor. Entre otras visitas, estuvieron en la Subdelegación del Gobierno, edificio en el que intentaron entrevistarse con Alejandro Millán Mon. El encuentro no llegó a celebrarse. Pese a ello en el registro del edificio pontevedrés entregaron un escrito en el que reclaman que el subdelegado medie en la obtención de las autorizaciones necesarias para el monolito.

26 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

R.E. O GROVE Los comuneros de Noalla no han renunciado a la colocación de una escultura de cuatro toneladas en el istmo de O Bao, en una zona que forma parte del término municipal de O Grove. Una escultura que actuaría como mojón en una zona cuya titularidad es permanente motivo de conflicto. Ayer mismo, representantes de esa entidad vecinal de Sanxenxo acudieron a la Subdelegación del Gobierno, donde presentaron un escrito. En él «lo que pedimos al subdelegado es que se dirija a la administración competente para que dé la autorización para colocar el monolito», explica Antonio Touriño. Estos días, los representantes de la comunidad de Noalla también tienen previsto presentar en el Concello de O Grove una solicitud de entrevista con el alcalde de este municipio. Sin embargo, poco confían en el desarrollo de ese encuentro. «Si nos contestase, con un sí o con un no, ya sería bastante», decía ayer el representante de los comuneros. El alcalde de O Grove, de momento, guarda silencio sobre este tema. Tras sus primeras manifestaciones, en las que lamentaba el intento de «instalar por las bravas» el monolito, Miguel Ángel Pérez no ha querido entrar a valorar ninguna de las actuaciones realizadas por los comuneros de Noalla. Éstos, por su parte, no quieren hablar de «guerra de lindes». Y es que, dicen, «nosotros no nos metemos en el tema de los límites entre Sanxenxo y O Grove. Eso es algo que tendrán que hablar Telmo Martín y Miguel Ángel Pérez, en todo caso». Su única intención, manifiestan, «es hacer un acto simbólico que beneficie a dos parroquias, la nuestra y la de San Vicente, que siempre han tenido claros sus límites». No es este el primer «acto simbólico» realizado por Noalla en los terrenos del istmo. Hace tiempo, fue la colocación de unos paneles y el intento de plantar unos árboles lo que originó tensos debates sobre la clasificación de montes realizada en su día por la administración autonómica.