Su nombramiento permitirá finalizar la Casa do Concello y poner en marcha el polígono de O Pousadorio Xosé Cuíña retoma sus responsabilidades al frente de la Consellería de Política Territorial y lo hace en unas navidades en la que llega cargado de regalos para su patria de adopción. Dos importantes proyectos para Vilagarcía, impulsados por Cuíña en la precampaña, podrán hacerse realidad en los próximos meses gracias a su continuidad en el departamento autonómico. Uno es la finalización de las obras de la Casa do Concello, cuya segunda fase financiará íntegramente la Xunta de Galicia. El otro es la construcción del polígono de O Pousadorio, una negociación que se retomó hace escasos meses por especial interés del político de Lalín.
15 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.S. L. L. VILAGARCÍA En el mes de octubre se dio a conocer la firma de un convenio de colaboración entre la Xunta de Galicia y el Concello de Vilagarcía por el que la Consellería de Política Territorial se haría cargo íntegramente del coste de la segunda fase de las obras de la Casa do Concello, con un importe de 180 millones de pesetas (1.081.821,79 euros). En el aire quedaba entonces la duda de si Cuíña seguiría al frente de este departamento autonómico, aunque desde el Concello se matizó que si el acuerdo no se cumplía, el ayuntamiento asumiría el coste con cargo a sus propios presupuestos. No será necesario. Mañana, el político de Lalín, que lleva doce años al frente de la Consellería de Política Territorial, tomará posesión de sus obligaciones por una legislatura más. La decisión de Manuel Fraga de mantenerlo en estas funciones beneficia a Vilagarcía, tierra adoptiva del conselleiro en la que Cuíña tiene buenos amigos, entre ellos, el propio alcalde, Javier Gago. Pero no es sólo el edificio consistorial el que recibirá una inyección económica tras la renovación del gobierno gallego. Xosé Cuíña se paseó mucho por Vilagarcía durante la campaña electoral y no dejó de hacer promesas para el pueblo. Especial empeño puso en que se retomasen las negociaciones para la construcción del polígono de O Pousadorio. En una visita sobre terreno, encargó al alcalde la mediación entre Xestur y los propietarios para sacar adelante el proyecto, y amenazó incluso con expropiar en caso de que no se alcanzase un acuerdo. No parece que la amenaza vaya a cumplirse, porque las negociaciones van por buen camino. Y aunque el proceso de expropiación de Cortegada ya está en marcha y no depende del titular de la consellería, la escenificación de hace unos meses, desembarcanco Cuíña en la isla para simbolizar la recuperación de Cortegada «para o pobo» ha sido un evidente apoyo al expediente que está ahora en exposición pública.