SUSANA LUAÑA MAR DE FONDO
03 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La hoy más dudosa que ayer instalación en Vilagarcía de una planta de biodiésel tendría que pasar, antes de su apertura, por todos los controles ambientales pertinentes. De momento, no hay prueba alguna de que sea contaminante, y lo que sí quedó claro es que fabrica un producto que cuenta con el beneplácito de la Unión Europea y que promete crear cincuenta puesto de trabajo. Medio centenar de contratos que corren el riesgo de emigrar a otro municipio. Barajar los pros y los contras antes de hacer pública una noticia y, sobre todo, contrastar los datos para no caer en el sensacionalismo es, más que nada, un sano ejercicio de responsabilidad.