Cinco autores participan hasta el día 14 de octubre en el Simposium de Escultura al Aire Libre de O Grove Un año más, la Praza do Corgo se ha convertido en un improvisado estudio de escultura. Dos gallegos, un alemán, un inglés y una francesa trabajan desde el pasado domingo en la elaboración de sus respectivas piezas, con las que concurren al concurso del Simposium de Escultura al Aire Libre. Mañana y tarde se les puede ver golpeando el martillo o manipulando las rebarbadoras sobre grandes bloques de granito que toman forma cada día que pasa. Todo un espectáculo que suscita la curiosidad de vecinos y turistas.
29 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.B. COSTA O GROVE Esta primera semana de trabajo ha sido la más dura porque hubo que desbastar la gran mole de granito para empezar a darle forma. Es necesario emplearse a fondo con el martillo, el cincel y la rebarbadora pero, de todos modos, es más una cuestión de maña que de fuerza, según explica Francisco José Rodríguez, uno de los artistas participantes. Francisco y sus compañeros pasan buena parte del día esculpiendo, ataviados con gafas y mascarillas protectoras, bajo los toldos, para protegerse de la nube de polvo que invande la Praza do Corgo. Y allí permanecerán hasta el próximo 14 de octubre, fecha en que concluye el concurso y se conocerá el nombre del ganador. Una nueva experiencia Para todos ellos es la primera vez que participan en este certamen. Llegaron a O Grove, especialmente los extranjeros, por referencias de terceras personas y por motivos similares: vivir una nueva experiencia y conocer gente y un lugar distinto. Todos se muestran gratamente sorprendidos con el paisaje, la gente y la gastronomía que han encontrado, con el aliciente que supone la posibilidad de disfrutarlo de forma gratuita. La organización les cubre los gastos de alojamiento, comida y viajes gracias a un convenio entre el Patronato de la Festa do Marisco con hoteles y restaurantes de la localidad. Pero también ha lugar a la crítica porque la organización no está siendo todo lo buena que debiera, según señalan algunos de los artistas que concurren a este certamen. La crítica de los niños Cuestiones de intendencia aparte, la escultura es la protagonista estos días. Verlos trabajar es todo un espectáculo y son muchos los vecinos y turistas que se paran para observar a los artistas en plena faena. «Hai xente que se achega e pregunta. Pero os nenos son os que pasan mais tempo mirando e os que tañen mais imaxinación. Tamén son os mais críticos porque son moi sinceros e ata crueles», explica Francisco José Rodríguez.