Voluntad y don de la ubicuidad

La Voz

AROUSA

MARTINA MISER

Unas 150 personas con sus bicicletas participaron por la tarde en las actividades del Día sin Coches Los actos programados para celebrar el Día Europeo Sin Coches en Vilagarcía tuvieron que luchar contra las inclemencias del tiempo ayer tarde. Justo quince minutos antes de que comenzase el maratón ciclista una tromba de agua cayó sobre el municipio y dejó unos nubarrones permanentes amenazando a los voluntariosos participantes, que incluso repartían su tiempo entre varias actividades. Los Xogos Populares de O Cavadelo se suspendieron poco después de empezar y el torneo de ajedrez tuvo que resguardarse bajo una terraza cubierta. La jincana sobre dos ruedas tuvo algo más de suerte porque las lluvias remitieron.

22 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

L. SEIJO VILAGARCÍA Todas las actividades organizadas para el Día sin Coches en Vilagarcía estuvieron a expensas de la lluvia durante toda la tarde. Cuando parecía que iba a haber suerte y que el cielo no descargaría su ira contra los afanados ciclistas, la tormenta llegó a las 5.45, justo un cuarto de hora antes de que comenzase el maratón. Aún así algunos aficionados, miembros de la organización y de la asociación Arousa en Bici se enfundaron sus chubasqueros y comenzaron a pedalear bajo la lluvia, aunque alguno corriera franco peligro de resbalar en la riada. Mientras tanto los ajedrecistas recogían sus enseres en la A Alameda para resguardarse bajo el toldo de una terraza. Los dieciséis reflexivos participantes de este torneo, finalizaron las partidas igualmente y su consideración fue reconocida con una medalla y unas camisetas. Los 35 niños que acudieron a la pista de O Cavadelo no tuvieron tanta suerte, ya que al no tener dónde protegerse de la lluvia los Xogos Populares se suspendieron una hora después de empezar. La Homer Asosiexon no pudo hacer más. La yincana sobre dos ruedas que tuvo lugar en la plaza de Galicia gozó de un pequeño respiro meteorológico. La lluvia cesó sobre las siete, justo cuando empezaron los juegos de habilidad sobre dos ruedas. Habría que puntualizar que de los 150 participantes, 100 eran aficionados al ciclismo, o por lo menos se decidieron a salir de casa con su bicicleta aunque diluviase. Muchos, incluso acudieron a varias actividades a la vez, de manera que durante unos minutos daban unas vueltas en bici por el casco urbano y cuando pasaban por delante del torneo de ajedrez se bajaban de su vehículo para jugar una partida. Asimismo las personas que asistieron a la yincana, habían estado participando en la maratón ciclista, por ello cuando comenzaron los juegos casi no había ninguna bicicleta recorriendo el municipio. Su voluntad contrastaba con el pasotismo generalizado de los transeúntes.