Desde las ocho de la mañana

La Voz

AROUSA

03 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El servicio abrió sus puertas a las ocho de la mañana. Media hora después, ingresaba el primer paciente. Pasado ya el mediodía, eran trece las personas que habían sido atendidas en Urgencias. Entre ellas, tres accidentados. El tráfico, ya se sabe, es una de las principales fuentes de trabajo en cualquier hospital. Las horas avanzaban y, con ellas, se rompía el maleficio. Trece, mal número si no crece, dicen. Pues creció. Hacia las seis y media de la tarde, 27 pacientes habían desfilado por las instalaciones. Eso sí, sin problemas. De todo hubo, hasta algún caso de psiquiatría. Pero traumatología se llevó la palma. Puede asegurarse ya, sin temor a dudas, que los arousanos acuden a Rubiáns y no al Montecelo. El dato fue comprobado con Pontevedra. Por lo demás, el servicio se coordina con el del ambulatorio. El paciente debe continuar visitando San Roque. Si el problema es de mayor entidad, su destino será el hospital.