La protectora pide ayuda a los ciudadanos para acoger a los 14 cachorros abandonados esta última semana Las condiciones actuales de la protectora de animales de Vilagarcía impide que puedan hacerse cargo de los cachorros que han sido abandonados este verano. En los últimos días se han recibido catorce perros, que se añaden a los cerca de 100 cánidos que mantienen. Los más pequeños no pueden aguantar el frío del otoño y la humedad de las jaulas, por lo que antes de que bajen más las temperaturas «deberían ser adoptados». La perrera, que recibe 700.000 pesetas anuales del Concello, no posee las instalaciones necesarias para acoger 2 cachorros de pastor alemán, dos de cruce de boxer y los cinco de dálmata recién llegados.
28 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.L. SEIJO VILAGARCÍA Cuando se posee un animal, en este caso una perra, y ésta da alud, sin que sus dueños puedan hacerse cargo de los cachorros, lo más habitual es que éstos sean abandonados en la protectora de animales. Pero si los perros son demasiado pequeños normalmente no resisten las condiciones de vida de la perrera. El frío, la lluvia y los perros adultos hacen estragos en las crías que no sobreviven más de una semana. Los cachorros no pueden permanecer con los demás perros y son más proclives a enfermar, que los más curtidos en dormir a la intemperie. En los últimos días se han dejado delante de la puerta de la perrera más de nueve cachorros de menos de 3 semanas, que se unen a los ya existentes. La protectora «considera muy urgente» la adopción de estos animales que ahora mismo están en prefecto estado de salud, pero que dentro de unos días podrían enfermar de neumonía, como ya se ha dado el caso hace unos días. Dos cachorros de pastor alemán, dos de cruce de boxer, cinco dálmatas y varios «palleiros» esperan a ser adoptados. Los animales están a disposición de quién los «quiera y vaya a cuidarlos». Según Maria Recio, miembro de la asociación, «las personas que los abandona no se dan cuenta de que no sobrevivirán, porque para ellos es más cómodo dejarlos aquí que buscarles una casa». La protectora necesita jaulas especiales para los cachorros, calefacción para poder pasar el invierno y más ayuda para atender a los animales. Durante las mañanas varios de los voluntarios permanecen en las instalaciones de Pinar do Rei para atender a todo el que quiera quedarse con uno de los perros. El dinero disponible y el tiempo libre de los voluntarios no pueden hacer milagros, ni mantener a todos los animales.