La planta de reciclaje que se construye en Boiro empezará a funcionar en septiembre Las conserveras de O Grove están enfrascadas en la campaña de enlatado del mejillón. Este año, la temporada se presenta «corta», según dicen sus responsables, pero libre de los conflictos que durante el pasado año entorpecieron la producción: los problemas para verter las conchas sobrantes. De momento, las factorías mecas están desviando todos sus residuos a zonas en las que son reclamados para varios usos. Por eso, los vertederos de Cova da Loba no se han utilizado. En septiembre, si no hay problemas, la planta de reciclaje de Boiro dará una solución definitiva a este problema medioambiental.
13 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.R. ESTÉVEZ O GROVE La campaña del mejillón ha empezado este año silenciosa en O Grove. Las tres conserveras ubicadas en el municipio trabajan desde hace quince días en esa línea de producción. Una actividad que genera un residuo del que es difícil deshacerse: la concha. Este año, librarse de las toneladas de ese resto industrial les está resultando sencillo a los empresarios. Ese producto está siendo reclamado desde varias zonas de Galicia para diversos usos: abonos, rellenos... Por eso, hasta el momento no ha sido necesario emplear los depósitos habilitados en la zona de Cova da Loba. Según los empresarios, «allí lo que estamos haciendo es retirar ese material». Los responsables de las conserveras de O Grove confían en que pronto entre en servicio la planta de reciclaje de concha que Anfaco construye en Boiro. Una planta que, se calcula ahora, podría entrar en servicio el próximo mes de septiembre. «Se está acabando la obra civil e instalando una serie de maquinaria», explicaba ayer uno de los conserveros mecos. «La próxima campaña, de principio a fin, verteremos allí la concha», concluye.