10 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.
Alberto Mora, de Boiro, se vino de camping para dormir tranquilo sin que le molestasen sus padres. «Aquí estamos los que no fuimos a Benicàssim, venimos a Benivilla. El cartel es muy bueno y si la música es buena todo el rollo que se monta alrededor de los festivales sobra. La relación calidad-precio, es razonable. Vinimos el año pasado al intento de festival, pero el sonido en el pabellón aquel era malísimo».