Protección Civil denuncia que debe prestar servicios que no le corresponden

La Voz

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Los voluntarios recuerdan que no cobran por su trabajo y exigen mayor respeto por parte las administraciones El incendio registrado el pasado domingo en Caldas, al que se desplazaron buena parte de las agrupaciones de Protección Civil de la comarca fue la última chispa en una situación ya muy crispada desde hace tiempo. Algunas de las brigadas se negaron a abandonar sus respectivos municipios y a acatar así el requerimiento de Medio Ambiente de acudir a la extinción de este fuego. Los voluntarios de Protección Civil tenían una clara intención con esta negativa: hacer ver que son precisamente eso, voluntarios, y que no se puede disponer de su tiempo y sus servicios indiscriminadamente.

25 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

M. S. P./ C. B. VILAGARCÍA/ CALDAS Las agrupaciones de Protección Civil de la comarca mostraron ayer su malestar por lo que consideran falta de respeto y de atención por parte de las administraciones con respecto a su trabajo. Los voluntarios recuerdan que la extinción de incendios forestales no es competencia de Protección Civil, que legalmente no tiene la obligación de actuar en este tipo de incidentes. Por lo tanto, el asumir este tipo de trabajos supone tener que abandonar los compromisos que tienen con sus municipios. Además, estos efectivos critican con dureza el trato que reciben de las administraciones y concretamente en este caso, desde Medio Ambiente. «Veñen a darnos uns cursos de incendios e dinnos que nós non sabemos, cando despois temos que ser nós os que lle saquemos as castañas do lume. Nós estamos máis preparados que as brigadas de verán», comentan, añadiendo, además, que «abusan dos voluntarios e non se dan conta de que somos unha peza esencial e que non cobramos». Por otra parte, los voluntarios critican que, en caso de que salgan de su municipio y sufran algún incidente con sus equipos, deben sufragar ellos mismos la reparación, ya que Medio Ambiente no se hace cargo. Denuncian, además, que están «reventados de tanto traballar» sin recibir ningún beneficio. Todo para que «despois vas a un curso e dinche que non sirves para nada». Por ello demandan «polo menos que nos traten con educación e con respeto» y que, como mínimo, «nos dean unha botella de auga cando estamos nun incendio». Todo ello se ve agravado por el hecho de que la población «cada vez esíxenos máis», lo que provoca que, a veces, dentro de sus propios municipios, tengan que realizar trabajos que no les corresponderían.