Manolo Paz destaca el aspecto cambiante que tendrá la obra por el movimiento de las mareas Aunque los proyectos de A Coruña y Cambados son muy similares en la forma, para el artista tienen una concepción totalmente distinta. «Na desembocadura do Umia cambia a paisaxe cada vez que sube ou baixa a marea, co que tamén cambiará a visión das esculturas», señala Manolo Paz. La idea surgió de unas piedras que encontró en la cantera Aridos de Caldas, «desas que non salen máis que unha vez cada equis anos e que me pareceron perfectas». Arte y naturaleza en un proyecto que «a historia será a encargada de xulgar, porque é a mellor crítica de arte que existe», destaca el artista cambadés
23 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.M. A. CAMBADOS Posee un estudio con vistas de una de las mejores zonas de la ría. Rodeado de sus esculturas, Manolo Paz, recibe a diario excursionistas de todo el mundo que vienen a contemplar y adquirir sus obras. Para realizar sus trabajos, este artistas cambadés se recorre semanalmente las canteras de la comarca en busca de material. Fue en una de estas excursiones en la que encontró las piedras que ahora se instalarán en la desembocadura del Umia y que dieron origen al proyecto. Tras diseñar un pequeño boceto, el artista lo presentó al gerente de la fundación comarcal, Manuel Soliño, que trasladó la iniciativa a la mancomunidad. «É importante ás veces darlle ideas ós políticos e, como tivo unha boa acollida, o proxecto quedou aquí en vez ter que levalo para outro lado», señala. Añade además, que «déronme liberdade, e cando che dan liberdade, danche responsabilidade». Formando un aspa A pesar de la similitud que guarda con el parque de la Torre de Hércules, el artista destaca que la concepción de esta obra es totalmente distinta. La ubicación de las seis piezas, en forma de aspa, pretende representar ese movimiento que tendrá el conjunto. «Coa marea baixa, as esculturas veránse dunha forma, coa marea chea, haberá algunhas que incluso queden aisladas no medio do mar», destaca. Precisamente el movimiento de mareas es una de las cosas que más le gusta de la desembocadura del Umia. «É increíble como consigue cambiar a paisaxe», destaca.