El alcalde de A Illa, Manuel Vázquez, expresó ayer su temor por que el vertido de gasóleo pueda afectar a los bancos marisqueros. «Na saída do río hai dous bancos, o de Toxa Pequena e o de Castrelo, que poderían verse afectados polo gasóleo», comentó. A pesar de que la Consellería de Medio Ambiente aseguró ayer que los técnicos desplazados a inspeccionar el lugar no encontraron señales de mortalidad de peces en el río, el alcalde isleño afirmó que «a preocupación é grande», ante la posibilidad de que los restos de combustible provoquen daños no sólo en el Umia, sino también en la propia ría, a su desembocadura. El regidor no cree que la apertura de las compuertas del embalse para trasladar el vertido hacia el mar sea una buena medida. «Isto supón que o gasóleo se elimina do río, pero se sae do río vén dar ó mar, e ¿que imos facer cos bancos marisqueiros que hai nesa zona?», se preguntaba el primer edil isleño, quien teme que el accidente acontecido en Meis pueda causar la muerte del marisco, con las consiguientes pérdidas para el sector. Esta misma preocupación se extendía también ayer a otros regidores de la comarca, que temen los daños ecológicos que este incidente pueda ocasionar en la naturaleza de O Salnés. Otro colectivo implicado, el de los pescadores, teme también que el gasóleo vertido pueda provocar la mortalidad de los peces del Umia, y que este coto pesquero se vea perjudicado a causa del carburante.