El «Abrente» se hunde

La Voz

AROUSA

V. MEJUTO

Trabajadores y responsables del puerto llaman la atención sobre el estado del barco Dos meses de abandono y demasiadas lluvias sin que nadie haya achicado las aguas deterioran el «Abrente» hasta el punto de que la flotabilidad del barco se encuentra por encima de la línea de flotación. Trabajadores y responsables del puerto de Vilagarcía no son ajenos a esta situación sobre la que ya han llamado la atención los que pudieron comprobar que el buque, poco a poco, se está hundiendo. Si no prospera la intención de sacarlo a subasta, el barco podría acabar como el «Gazte Alaiak», hundido en las aguas de Vilagarcía. Al menos no ocasionaría daños mayores, ya que no lleva combustible en el interior.

30 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

SUSANA LUAÑA VILAGARCÍA Trabajadores del puerto y ciudadanos de Vilagarcía han llamado ya la atención a las autoridades portuarias sobre el estado del baco intervenido el pasado mes de febrero en aguas canarias con cinco toneladas de cocaína. El estado de abandono de este palangrero propiedad de Manuel Martínez Martínes, Pololo, detenido en la operación, está provocando que el buque se oxide en el lugar donde está atracado, en el muelle de Pasajeros. Un proceso que se acelera por las fuertes lluvias caídas este invierno y que se están acumulando en el interior sin que nadie las achique. Todo ello ha dado lugar a lo que se ha constatado en los últimos días: que la flotabilidad del barco se encuentre por encima de la línea de flotación, hecho que ha provocado que se diese la voz de alarma. El juez que instruyó el caso, José Antonio Vázquez Taín, tenía pensado solicitar a la Audiencia Nacional que subastase el palangrero. Al parecer, había armadores interesados en el mismo. Pero si el proceso de la subasta no es seguro, el progresivo deterioro del barco dificultaría todavía más encontrar una salida a este palangrero que llegó a Vilagarcía el 26 de febrero remolcado por el Petrel, el buque aduanero que lo interceptó en alta mar con la cocaína a bordo. Abandono De cumplirse los pronósticos más alarmistas y acabar en el fondo del mar, el Abrente repetiría la historia del Gazte Alaiak, que se hundió en aguas arousanas a finales de los ochenta después de protagonizar la primera intervención de un barco con droga en su interior. En la actualidad no es el Abrente el único barco que ocupa un espacio en el puerto de Vilagarcía. En el muelle Comercial lleva dos años atracado un buque de la empresa de dragados Aldamiz, abandonado por su tripulación tras sufrir una avería.