FÚTBOL / LIGA NACIONAL JUVENIL
25 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.A. G. VILAGARCÍA Es la peor de las situaciones, aunque en algunas ocasiones -que se lo pregunten al Barcelona- la suerte sonríe cuando menos se la espera. El Arousa disputa este domingo (A Lomba, 12.00) la última jornada de la Liga Nacional juvenil con el Calasanz como rival y lo hace con la obligación de ganar. Sin embargo, una victoria puede que no sea suficiente para evitar las cuatro últimas plazas, que son las que condenan al descenso, ya que el cuadro arlequinado ocupa el cuarto puesto por la cola, a un punto del Victoria. De esta forma, además de conseguir el triunfo, el Arousa necesita que el Victoria no se lleve los tres puntos en el encuentro que le enfrentará al Sárdoma, para lograr la permanencia. Y para empezar, lograr el triunfo contra el Calasanz no va a ser tarea sencilla. El rival de los arlequinados está colocado en la sexta posición de la clasificación y llega a la última jornada del campeonato con opciones de conseguir el ascenso, ya que está situado a tres puntos del segundo clasificado. El entrenador de los arlequinados, Lino González, alerta sobre todo, acerca de la capacidad realizadora de su rival, que es uno de los máximos goleadores de la categoría. «No debemos dar facilidades», explica el técnico. Estar acertados de cara al gol es la otra clave que apunta Lino González, que reconoce que la falta de puntería es una de las razones de los apuros clasificatorios del conjunto arlequinado. «Nos está faltando suerte de cara a portería», subraya el técnico. El preparador vilagarciano, y a falta de que se realicen los últimos entrenamientos de la semana, no tendrá bajas para el partido del domingo. Miguel, al igual que ha sucedido desde que el ascenso del primer equipo era casi una realidad, reforzará la zaga del cuadro local. A pesar de las dificultades, Lino González no pierde el optimismo. «Lo veo bien», dice refiriéndose a las opciones de su equipo de lograr la permanencia en la Liga Nacional.