La Xunta lleva dos años anunciando la llegada inminente del plan de control contra las crecidas del río El plan de control de inundaciones de Valga va camino de convertirse en un proyecto faraónico. En esta ocasión no por la magnitud de las obras sino por el retraso en la aprobación definitiva la actuación. La Xunta ha anunciado en múltiples ocasiones la esperada solución para las continuas inundaciones en este municipio. Hasta ahora todo han sido falsas alarmas. Todo menos que los últimos temporales han dejado cerca de 80 millones en daños en la localidad. Mientras, en la comarca de O Salnés ya han recibido el visto bueno de la Unión Europea para su proyecto de mejora de la red de pluviales.
22 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.C.U. VILAGARCÍA En 1997 el Concello de Valga solicitó a Obras Públicas la redacción de un proyecto para resolver los desbordamientos de los ríos Valga y Louro. Después de un año, los técnicos de Augas de Galicia ponen sobre la mesa del alcalde el ya conocido Plan de control de enchentas del río Valga. Más de 200 millones de presupuesto para modificar y limpiar el cauce fluvial y unas 200 fincas que será necesario expropiar para la ejecución del plan. Estas son las claves del proyecto. Y aquí es donde comienza la odisea burocrática. El primer paso fue llevar el proyecto para su debate en el pleno municipal. Esto fue en abril del 2000. El PP da luz verde a la tramitación del plan con el rechazo de la oposición. UPV y BNG presentan alegaciones contra unas obras que consideraban una agresión contra el patrimonio y medio ambiente. En ese momento, la Xunta decide que habrá que realizar sendos estudios para conocer el impacto que pueden provocar las obras. Y hasta hoy ni la oposición ni el Concello ha recibido respuestas concretas sobre estos trámites. Pero la Xunta sigue anunciando que la solución a los desbordamientos llegará este año.