El equipo técnico de la mancomunidad realizó varios proyectos que podrían materializarse en el 2001 Tras cinco meses de duro trabajo, el equipo técnico de la mancomunidad ha finalizado su contrato dejando muchos proyectos listos sobre la mesa. Ahora sólo falta que la voluntad de los Concellos haga realidad las iniciativas de desarrollo rural en el 2001. La recuperación de espacios naturales para incentivar el turismo, el impulso de actividades formativas, la promoción de las tradiciones o la valoración económica de los municipios centraron las lineas de actuación en Baixo Ulla. Según la coordinadora del equipo, Rocío Castro, el resultado ha sido óptimo «porque tentamos logra-lo mellor para os concellos».
02 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.CORRESPONSAL VALGA En este proyecto estuvieron trabajando hasta el 14 de diciembre un administrativo, un economista, un aparejador, un arquitecto y una animadora sociocultural. Para realizar su trabajo fueron rotando en periodos de tres semanas por todos los Concellos de Ulla-Umia. La intención «potenciar iniciativas propias», explicó Rocío Castro. Así, en Catoira se idearon rutas de senderismo por el entorno fluvial del Ulla y del río Catoira. En este sentido, se trato de potenciar los molinos de agua, el paseo de la ermita de San Cibrán y los molinos de viento de Abalo. Todos estos proyectos se documentaron con los correspondientes perfiles, alzados y mapas, así como el punto exacto donde se encuentran estas construcciones. Los trabajos en Cesures se estructuraron por campos. Así, el economista y el aparejadora realizaron el estudio catastral de Monte de Porto y el arquitecto elaboró un proyecto para crear una zona de ajardinamiento municipal y otro para convertir las casas de los maestros del Infesta en una guardería. Por su parte, la animadora organizó diversas actividades para la tercera edad, varios talleres ocupacionales, exposiciones y excursiones. Y por último en Valga, el arquitecto y aparejador realizaron el levantamiento topográfico para las pistas polideportivas de Campaña y también elaboraron un itinerario de senderismo, además de las zonas recreativas en los molinos de Pedrafita. La creación de un servicio de formación y empleo fue otro de los retos de este equipo en Valga, así como la colaboración con asociaciones empresariales y culturales.