Juan Gil, gerente de la bodega Palacio de Fefiñanes Las bodegas del Palacio de Fefiñanes comenzaron en el 1904 a elaborar albariño, cuando muy poca gente en la comarca de O Salnés apostaba por este caldo. En 1928 registraron una marca que hoy llega prácticamente a todos los mercados del mundo y de la que se producen unas 150.000 botellas anuales. Una labor que han visto reconocida esta semana en la prestigiosa publicación «Gourmets», cuyos lectores escogieron al «1583» como el mejor de vino de crianza. Desde hace sólo seis años, Juan Gil se encarga de dirigir estas bodegas que también han recogido una cosecha escasa en el 2000. Considera que el sector tiene mucho futuro pero que, este año, se está «pasando en cuanto a precios. El consumidor tiene un límite que cuando se supera implica riesgo».
25 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.MARUXA ALFONSO CAMBADOS Las bodegas de Fefiñanes tienen el mérito de haber sido las primeras en embotellar y comercializar con etiqueta un vino que hoy triunfa en todo el mundo. Y lo que es más, hacerlo casi un cuarto de siglo antes que los demás. _¿Cuando comenzaron a elaborar albariño? _Empezó a embotellar vino de manos de mi abuelo alrededor de 1904. La marca inicial Albariño de Fefiñanes se registró en 1928 y esta es la primera empresa que se dedicó a embotellar y comercializar albariño con etiqueta. Es más, durante muchos años, era el único que había en el mercado con marca. Esos años también se exportó a otros países y la gente identificaba Fefiñanes y albariño y todavía hoy hay alguien que lo identifica. _¿Y como les sentó lo de tener competencia? _Yo pienso que la competencia siempre es buena y todo lo que sea trabajar distintos empresarios con un mismo fin, que es la promoción de las cosas buenas que tiene Galicia, es bueno para todos. A nosotros nos ha ido bien con el consejo regulador y la demanda ha aumentado hasta el punto de que hoy el problema es la oferta. _¿Cómo ve el sector en estos momentos? _Lo veo bien. Está claro que hacemos un vino de mucha calidad y que está siendo valorado por los consumidores de todo el mundo. Nuestro mercados hoy no se limitan a España, vendemos en EE UU, Japón toda la UE y en muchos otros paises. En todos aquellos donde se consume vino, los albariños está presentes porque repito es un vino como hay pocos en el mercado, en el mundo. Tiene unos aromas de mucha calidad y, por lo tanto, yo creo que tiene un buen porvenir y tiene mucho futuro todavía. Lo que pasa es que en Galicia hacemos algunas cosas que son complicadas. _¿Qué quiere decir? _Ahora mismo nos estamos pasando de rosca en cuanto a precios y, ojalá se pudiera pagar mucho la uva indefinidamente, pero tenemos que tener mucha prudencia en no pasarnos en el precio de mercado. Es decir, la gente está dispuesta a pagar un producto hasta cierto límite, cuando se pasa el precio que el consumidor está dispuesto a pagar hay riesgo. Quiero decir con esto que este año la uva se ha pagado a unas cantidades desaforadas de dinero con lo cual el precio de mercado va a salir muy alto. _¿Esta ansia por la cantidad ¿no mermará la calidad? _Yo creo que lo hay que hacer es que cada empresario cuide al máximo la calidad. A mi no me preocupa que salga vinos del Ulla, lo que me preocupa es que salgan vinos que no tengan calidad. No veo ninguna razón por la esto perjudique al albariño. Yo creo que todavía hay mucho terrenos muy aptos para la producción vinícola que están sin explotar.