Los sindicatos se reunirán con la Xunta para solucionar el problema de la concha

La Voz

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Los trabajadores temen que las conserveras pierdan clientes si suspenden la campaña del mejillón Las plantillas de las tres conserveras ubicadas en O Grove han decidido empezar una «guerra» en defensa de los puestos de trabajo que genera la campaña de enlatado de mejillón. Las primeras batallas de esa contienda, en la que se enfrentan a los hosteleros y vecinos que pretenden impedir los vertidos de concha en Cova da Loba, transcurrirán en los despachos. Los comités de empresa solicitarán entrevistas con los responsables de la Xunta que «teñan algo que dicir neste asunto». Completarán su ofensiva pidiendo la convocatoria de un pleno en el que se debata el problema que mantiene paradas a las fábricas. Temen que, de prolongarse la situación, las empresas pierdan su hegemonía en el mercado.

08 sep 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

REDACCIÓN O GROVE El pasado jueves, en el transcurso de una asamblea celebrada en el local de Independentes do Grove, los comités de empresa entonaron un mea culpa. «Deberíamos ternos manifestado antes sobre esta problemática», reconocieron. En el transcurso de esa reunión, los representantes de los trabajadores barajaron varias estrategias de apoyo a las empresas y a los puestos de trabajo que generan. Siempre «respetando a legalidade e esixindo que se cumpla». Comenzarán por solicitar entrevistas con todas las administraciones con competencia en la tramitación de las licencias que permitirán los vertidos de concha de mejillón en Cova da Loba. Pesca y Medio Ambiente son sus primeros objetivos. En el Concello, la solución es distinta: pedirán la convocatoria de un pleno extraordinario en el que se debata el problema que afecta a las conserveras. Recogida de firmas Otra de las posibilidades planteadas en el encuentro del jueves fue el inicio de una campaña de recogida de firmas. Una actuación con la que pretenden «neutralizar» las doscientas sinaturas que respaldan la oposición al depósito de concha en Cova da Loba. Sin embargo, esa propuesta no fue trasladada a las asambleas de trabajadores que se celebraron ayer en las tres factorías. «Tampouco está descartada esa opción, pero de momento pensamos que non é a mellor saída», explican fuentes de los trabajadores. El ambiente que se respira en las fábricas de la conserva es de «normalidade», según explican algunos integrantes de la plantilla. «Onde hai tensión é entre as familias que ven que uns ingresos cos que contaban non dan chegado», señalan. Eso explica, dicen, «que os comités de empresa estean inquietos e que comecen a moverse». Una actividad que, según algunos empresarios, «debería ter comezado antes, cando se plantexou o problema». De la misma opinión son los integrantes de Independentes de O Grove, el partido político que convocó el encuentro del jueves. «Estamos moi satisfeitos de que se teña desbloqueado esa situación, e que se empecen a dar pasos cara adiante», explicaba ayer Francisco Pérez, Katelo. El edil independiente solicitó a los comités «que non caian no erro de tentar dialogar, porque é imposible chegar a acordo cos comuneiros». Katelo considera imprescindible «que se tomen medidas, porque neste asunto estase chegando a un grado de irresponsabilidade por parte duns señores moi concretos que non é nin moral nin xusto».