El balance del primer semestre del año recoge 25 accidentes menos que en el mismo período de 1999 Los datos de la Consellería de Xustiza con respecto a la siniestralidad laboral en la comarca durante el primer semestre de este año dan pie al optimismo. Por primera vez en mucho tiempo, la escalada de accidentes se ha detenido en Arousa. Los 756 siniestros registrados hasta junio suponen un descenso del 3% en comparación con el mismo período de 1999, que arrojó un balance de 781 percances. Destaca, en este sentido, la ausencia de víctimas mortales, por los dos trabajadores que perdieron la vida a lo largo de los seis primeros meses del año pasado. El sector servicios es la única excepción a este fenómeno.
05 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.SERXIO GONZÁLEZ VILAGARCÍA A la espera de conocer el balance final del año, los primeros datos sobre la siniestralidad laboral de este ejercicio indican un descenso generalizado del número de accidentes. Así, tanto los de carácter leve (746 frente a 766) como los graves (10 frente a 13) han disminuido con respecto al primer semestre de 1999. Y, lo que es más importante, hasta junio no se ha registrado ninguna víctima mortal en la comarca. Sin embargo, el fenómeno no es homogéneo en todos los concellos. Mientras Vilagarcía (234 siniestros), O Grove (118), Meis (43), Meaño (38), Catoira (24) y Pontecesures (15) arrojan un balance positivo, municipios como Cambados (118), Ribadumia (43), Valga (43), A Illa (15) y Vilanova (65) ven como el número de accidentes ha aumentado. No obstante, sí es común a casi todos ellos la menor gravedad de los accidentes. De hecho, en los municipios en los que la siniestralidad ha ido a más, el incremento de percances se sustenta en los de carácter leve. Sólo hay una excepción, y es Cambados. En la villa del albariño aumentan también los siniestros graves, desde los dos registrados en 1999 hasta los seis que indica el análisis del primer semestre del presente ejercicio. Cinco de ellos se circunscriben al ámbito de la pesca, mientras el sexto corresponde a la industria. Bien por efecto de los programas puestos en marcha por la Xunta, bien por razones puramente circunstanciales, lo cierto es que, por primera vez en mucho tiempo, la accidentalidad laboral disminuye en la comarca, rompiendo la tendencia al alza instalada durante los últimos años en Arousa.