La creación del Museo Galego do Ferrocarril constituye una antigua aspiración de la capital arousana, dada la vinculación histórica de Vilagarcía con la línea férrea. No es ésta, sin embargo, la única localidad que puja hacerse con la sede de la entidad.
09 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.La competencia con Monforte y Santiago ha dado lugar, de hecho, a no pocas tensiones. Renfe, sin embargo, resolvió el problema hace apenas un mes. La compañía estatal dio su visto bueno a la habilitación de las instalaciones en Vilagarcía que, no obstante, podrán ser compartidas tanto con la villa de Lemos como con la ciudad del Apóstol. En estos momentos, el ambicioso proyecto presentado por Arousa Tren está siendo estudiado por la Fundación de Ferrocarriles de España para determinar su viabilidad. A través de un convenio urbanístico con la propia Renfe, el Concello puede hacerse con la estación antigua de Carril, construida a finales del siglo XIX, y el almacén de mercancías de la zona norte de la estación vilagarciana, creado a mediados de los años cincuenta y dotado de un muelle con rampa. Ambos edificios acogerán el museo.