Viveiro refuerza en Covas el tramo del paseo socavado por el oleaje que hacía temblar casas

Las obras mejoran la protección del tramo urbanizado, pero no frenan la degradación de la playa urbana de Viveiro


viveiro / la voz

Cuentan los vecinos que viven más cerca que sus casas temblaban cuando arreciaba el temporal. Tenían miedo y lo denunciaron repetidamente. Casi nadie les hacía caso, hasta que el Concello de Viveiro decidió comprobar cómo estaba el paseo que separa la playa de Covas de las viviendas. Y en marzo del año pasado detectó que el oleaje había socavado los cimientos del paseo, estaba hueco. Planteó entonces una «rápida intervención» que ahora entra en su fase final. Consiste en el refuerzo de un tramo de unos cinco metros de ancho y unos quince de longitud, en el entorno de Os Castelos.

Toda esa zona permaneció vallada durante los últimos nueve meses, a la espera de unas obras que protegen el paseo pero no frenan la degradación de la playa de Covas. El mar se lleva la arena de Os Castelos a O Cembedo por el cambio de la dinámica de las mareas, atribuido a la construcción del espigón norte de Celeiro y a la del que canaliza la parte final del río, frente a la lonja celeirense. Combatir el deterioro del arenal urbano de Viveiro compete a Portos de Galicia, tal y como han reiterado Costas del Estado y el Concello, recordando un compromiso adquirido cuando se amplió el puerto de Celeiro.

Más de 34.000 euros

Del refuerzo del paseo marítimo de Covas se ocupa la empresa Coto Estudios y Construcciones. El Concello le adjudicó las obras en 34.243 euros, alrededor de la cuarta parte menos que los 43.626 en los que habían sido presupuestadas. Para rematarlas queda reponer el pavimento del paseo, según fuentes municipales.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Viveiro refuerza en Covas el tramo del paseo socavado por el oleaje que hacía temblar casas