Sin noticias de la pasarela pendiente desde hace años para preservar As Catedrais

j.alonso RIBADEO / LA VOZ

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El último gran desprendimiento en la playa de As Catedrais junto a los icónicos arcos, a finales del año 2020
El último gran desprendimiento en la playa de As Catedrais junto a los icónicos arcos, a finales del año 2020 PEPA LOSADA

El plan del Concello del 2020 e informes técnicos previos abogaban por una senda elevada de madera que proteja la cubierta vegetal, el freno a la erosión

11 ene 2026 . Actualizado a las 11:16 h.

Las tramitaciones son lentas y la Administración y la burocracia tienen sus tiempos, que suelen dilatar mucho cualquier procedimiento. Así se explica que la Xunta haya tardado casi un año en aprobar la urgente ocupación para expropiar casi 30 parcelas junto a la playa de As Catedrais para, entre otros objetivos, eliminar el tránsito peatonal (que ya está prohibido) incontrolado de visitantes sobre el borde litoral y reforzar el manto vegetal, actuación que se desarrollará con fondos del plan Life Fluvial.

En marzo el pleno de la corporación de Ribadeo aprobaba la urgente expropiación y remitía el trámite a la Xunta, que ahora ha dado el visto bueno. Con As Catedrais llueve sobre mojado, donde todo es más efectista que efectivo. Así se explican los prácticamente inexistentes avances en el Plan especial de protección de As Catedrais elaborado por el Concello y aprobado definitivamente en el año 2020 con el consenso del Estado (Costas), la Xunta y la Diputación. Obtener su conformidad y apoyo no fue una gestión improvisada del entonces gobierno municipal del BNG, porque eran las Administraciones que debían participar de forma decisiva financiando el desarrollo el plan.

Desde entonces siempre que se habla de supuestos avances en la gestión y protección de As Catedrais se saca a colación ese plan, obviando que nada se ha hecho, ni en el aparcamiento de 1.300 vehículos que contempla (el gobierno municipal del PP repite que está buscando financiación y los terrenos ya fueron expropiados en el pasado mandato), ni en el edificio multiusos, ni en derribar las edificaciones existentes (incluyendo el restaurante junto al único acceso) o el apeadero de Feve, que sigue en el ámbito de los anuncios.

Y tampoco nada se sabe de una actuación prioritaria para proteger un espacio tan sensible como es el de As Catedrais, la de prolongar con una senda de madera elevada el paseo por el borde de los acantilados que sirva para canalizar el movimiento de visitantes y proteja el manto vegetal, el verdadero freno a la erosión. La expropiación debería facilitar que se impulse el proyecto pero lo cierto es que mientras se interviene en otros lugares costeros de A Mariña (en Ribadeo, el Estado también lo está haciendo prolongando la senda de As Aceas), con As Catedrais no hay ninguna urgencia (ni noticias al respecto), pese al riesgo de deterioro del lugar. De hecho, un informe elaborado para la Xunta en el año 2017 por los geólogos Tania Cotelo Vila y Juan Ramón Vidal Romaní ya urgía en sus conclusiones hacer una senda elevada bordeando los acantilados, actuación que se incorporó al Plan especial de protección de As Catedrais del Concello.

En este trabajo, titulado, «Estudio de las posibles consecuencias del ascenso del nivel del mar en los procesos erosivos de los acantilados en el monumento natural de la playa de As Catedrais», concluían: «La conservación de esta reliquia marina de al menos 135.000 años de edad exige, por una parte, impedir el aumento del deterioro en la superficie de la rasa lo que se debe hacer regenerando la cubierta vegetal actual de escaso porte que impide que se pierda la perspectiva llana de la rasa. Por otra, se debe evitar la circulación por la parte superior de la rasa lo que conlleva pisoteo y destrucción de la vegetación». Y añadía: «En la situación actual, la estabilidad del Monumento Natural parece estar garantizada para los próximos 100 a 200 años».

Para aminorar los procesos erosivos derivados del cambio climático se proponía mejorar la cubierta vegetal con especies autóctonas y la construcción de una pasarela de madera para protegerla: «Todos los desplazamientos a pie por la rasa deberían hacerse de modo que no se dañara la cubierta vegetal existente y, en vista de la experiencia que existe, se debe construir una pasarela de madera separada del suelo, que evite la destrucción de la cubierta vegetal además de conducir el desplazamiento de visitantes», señalaban.

Hace unos 6.000 años la base del acantilado era un bosque frondoso donde no llegaba el mar

En el estudio realizado por Tania Cotelo y Juan Ramón Vidal Romaní se explica que «hace tan solo unos 6.000 años, en la base del acantilado de As Catedrais había un frondoso bosque que ahora ha desaparecido debido a los efectos del cambio climático (asociado al postglacial). Entonces el nivel del mar estaría situado a unos 18 metros por debajo del actual, aproximadamente». Pero en los últimos 135.000 años, la mayor parte del tiempo la costa de Galicia y en especial As Catedrais ha permanecido alejada del mar. De modo que si la erosión marina fue la causante de la actual morfología de As Catedrais, la evolución actual «no se debe tanto a la acción de los procesos marinos sino a los procesos continentales: erosión por las aguas de escorrentía, infiltración de la lluvia en el sustrato rocoso, derrumbamientos en el borde del acantilado, etcétera (...). Son por lo tanto estos procesos de meteorización continental los que están degradando el acantilado fósil de As Catedrais, más que los procesos marinos».

Añaden que la situación de As Catedrais entonces (2017) era «bastante satisfactoria al no existir un ritmo acelerado de destrucción del acantilado por la acción de las olas». Los derrumbes se producen por efecto de la lluvia, que se filtra y erosionando y abriendo grietas, no por el mar. Y con este diagnóstico, la pérdida de capa vegetal que protege las rocas en sus estratos superiores es un grave problema y el paso de gente otro, deteriorado el espacio, otro. De ahí la importancia de incidir en ambos frentes para preservar el espacio natural, pero de momento nada se ha hecho.