Merecido homenaje a un luchador y pintor desde su silla de ruedas

José Francisco Alonso Quelle
josé alonso RIBADEO / LA VOZ

A MARIÑA

Álvaro Prieto en una imagen de hace años, en su casa, con cuadros pintados por él
Álvaro Prieto en una imagen de hace años, en su casa, con cuadros pintados por él jose alonso

El ribadense Álvaro Prieto (Alpri) fue un ejemplo de superación y obras suyas, que en sus últimos años tardaba meses en acabar, se mostrarán en una exposición póstuma

19 mar 2026 . Actualizado a las 22:23 h.

Un azulejo decorado en la fachada de la planta baja de una casa del barrio de A Faxarda, en las afueras del casco urbano de Ribadeo, informa «Aquí vive: un pintor». Aquel fue el hogar de Álvaro Prieto Álvarez, fallecido a finales de mayo del año pasado a los 61 años de edad y protagonista de una vida y una historia dura, pero también de superación e inspiradora para afrontar los reveses de la vida. Detrás de las pinceladas de Álvaro Prieto se escondía un hombre que a los 18 años de edad sufrió un desaire de la fortuna, un chaval que destacaba por su fortaleza, por su físico, que jugaba en el Ribadeo FC, al que una caída de moto en una curva de la carretera de Santa Cruz a Ribadeo dejó postrado en una silla de ruedas. El diagnóstico fue dramático: lesión modular completa y la rotura de las cervicales seis y siete. Álvaro pasó 15 meses en el hospital antes de regresar a su casa en Ribadeo.

Sirvan estos detalles, dolorosos de exponer y recordar, para poner de relieve todo el mérito que tuvo Álvaro Prieto en su vida. Buscando un refugio y una distracción se recreó en una de sus aficiones, la pintura, iniciándose en un curso con el pintor barreirense Isidro Alvariño. No fue ni mucho menos sencillo. Tenía que sostener el pincel, cada día durante horas, entre los dedos anular y medio, haciendo pinza con el pulgar. Cada pincelada era un éxito, cada cuatro una montaña escalada.

La paciencia, los años, el esmero y la dedicación fueron afilando su pericia, hasta que Álvaro Prieto comenzó a ser Alpri, como firmaba sus obras: «No puedo mover los dedos, pero quince años de experiencia dan para mucho», comentaba en un reportaje en La Voz. 

Primera exposición

En el año 2007 (Álvaro tenía entonces 43 años) llegaba su primera exposición individual en Ribadeo, de cuadros pintados durante décadas, en los que se apreciaba su evolución. La segunda fue en el 2019. Por entonces, superados los 50 años, reconocía que le costaba mucho más pintar y que no le podía dedicar todo el tiempo que le gustaría. Alguno de sus cuadros le suponían meses terminarlo. «Yo le pido a todas las personas que visiten esta exposición que se paren un poco a mirar el cuadro, porque tiene mucho que ver», decía, en un mensaje entre líneas con un enorme calado. 

Contra las barreras

Ahora la obra de Alpri podrá volver a verse en Ribadeo, con una exposición esta Semana Santa de obras seleccionadas por su familia en un merecido homenaje a quien también fue voz reivindicativa, desde la Asociación de Minusválidos de A Mariña, desde Cogami y a título individual, reclamando la eliminación de las barreras arquitectónicas. Álvaro no dudó en denunciar incumplimientos de la ley en vigor, también en obras de nueva ejecución.

Donde y cuando muchos callaban ya hartos de ser ignorados, Álvaro no desalentaba: «Gustaríame que os políticos viñeran conmigo en cadeira de rodas. Que saiban o que é. Non custa tanto. Ao mellor entonces as cousas de facían de outra forma», contaba en un reportaje en La Voz en el año 2022, tras prestarse a hacer el recorrido desde su casa hasta el hipermercado de Eroski en Vilar por las aceras recién construidas.

Ahora, la obra de Alpri volverá a exponerse en Ribadeo. «Momentos» es el título elegido para repasar su trayectoria y ser, si cabe, inspiración para afrontar los reveses de la vida. «Aquí vive: un pintor» es, también, mucho más que un mensaje.

La inauguración de «Momentos» será el día 29 a las 12.30 horas, en la oficina de turismo de Ribadeo, pudiendo visitarse durante la Semana Santa, cuando registra una gran afluencia de turistas.