Abredo, el requesón y el arroz con leche elaborado al modo tradicional que gusta en Asturias y Galicia
A MARIÑA
Hosteleros incluyen en sus cartas postres que se elaboran en la quesería familiar de Coaña, fundada hace 38 años recogiendo el legado y saber de la abuela
13 mar 2026 . Actualizado a las 14:35 h.«Tenemos arroz con leche y requesón de Abredo». Este ofrecimiento se escucha en restaurantes a uno y otro lado del Eo, en Galicia y Asturias, lo que acredita el prestigio de la marca, que se incluye con nombre propio en las cartas. Es el fruto del trabajo que desde hace casi cuatro décadas, desde 1988, vienen realizando en una quesería de Coaña, en el occidente asturiano, desde que la familia Rodríguez-Boto fundase la Quesería Artesanal de Abredo, siguiendo una tradición quesera que había iniciado la abuela de Beatriz Rodríguez, copropietaria de la empresa junto a Alfonso Rodríguez, haciendo quesos.
Utilizando la leche producida en la explotación familiar (modelo que se mantiene, recogiendo la leche de ganaderías de Coaña o el entorno para garantizar la trazabilidad) se elaboró el primer producto, el Queso de Abredo, suave y cremoso, que inicialmente comenzó a distribuirse a través de pequeñas tiendas locales. Su sabor y textura convenció, comenzó a ganar mercado y llegaron los reconocimientos, nacionales e internacionales, como el Cincho de Oro, el World Cheese Awards (plata en el 2009), el Premio Gourmet Quesos o el Premio Molde.
El negocio funcionaba y la familia Rodríguez-Boto apostó por recuperar uno de los productos más típicos de Asturias, el requesón (requexón, en el habla de la zona), el queso fresco que se consumía como postre los días de fiesta. Usando como materia prima leche de ganaderías cercanas y respetando la receta tradicional, se cuaja durante 18 ó 20 horas y se desuera (separar el suero de la leche) de forma artesanal en sacos de tela durante 8 ó 10 horas, como antaño, lo cual le confiere una textura particular y un sabor más suave. «El secreto está en la calidad de la leche y en el proceso de elaboración, escurrido en saco, lento. Usamos seis litros de leche para hacer uno de requesón. Eso repercute en que rinde menos, se escurre más y es más concentrado que otros», apunta Alfonso Rodríguez.
«Nos ayuda hacerlo como lo hemos hecho siempre, a desuerarlo, el requesón, de la manera tradicional y tener un producto con unas características nutricionales excepcionales», señala Beatriz Rodríguez.
En el año 2017 incorporaba un nuevo producto, el arroz con leche, otro postre típico de la zona, elaborado sin estridencias, con la receta tradicional con leche, arroz, azúcar, mantequilla, canela en rama y corteza de limón. Con ingredientes de primera calidad y una buena dosis de cariño y dedicación.
En estos años, la quesería se ha modernizado, automatizando procesos singularmente en el envasado, pero no en la forma de hacer ni su filosofía, que se mantiene como antaño: «El envasado, cuando empezamos, sí que era poco menos que cuchara a cuchara y ahora es una máquina que dosifica y por volumen sale el peso exacto», cuenta Alfonso Rodríguez.
En la actualidad trabajan ocho personas y para elaborar sus productos utiliza medio millón de litros de leche de vascas de Abredo y su entorno.
«No podemos quejarnos. Vendemos en Asturias y en Galicia, también desde hace años con una cadena grande gallega, Vegalsa. Y trabajamos también con mucha hostelería, que nos piden el queso, requesón y arroz con leche, sobre todo de Asturias, pero también de Galicia y de varios puntos del país, también de Madrid», apunta Alfonso Rodríguez. Y añade: «Que se incluyan nuestros productos en las cartas de los restaurantes, con su propio nombre, Abredo, claro que es motivo de orgullo».
Alfonso Rodríguez lleva trabajando en la quesería desde que abrió, hace 38 años. Explica que en estos años no se plantearon hacer una producción mayor, más industrial: «No se trata de hacer mucha cantidad, sino calidad. Empezamos con el queso, seguimos con el requesón y el arroz con leche y no nos planteamos ampliar la gama de productos, al menos a corto plazo».