Incautado en Burela un barco que desobedeció a las autoridades y al que le decomisaron 156 kilos de erizo
A MARIÑA
Guardia Civil y Gardacostas sorprendieron al Caolín faenando en una zona prohibida
12 mar 2026 . Actualizado a las 17:32 h.El Caolín —con 156 kilos de erizo hallados a bordo decomisados— ha acabado incautado, con el timón precintado y con expedientes por varias presuntas infracciones. Se trata de un pesquero de bajura con base oficial en el puerto lucense de O Vicedo, aunque opera desde Burela. A ese muelle se dirigió tras desobedecer a las autoridades de Gardacostas de Galicia y de la Guardia Civil que le conminaron a dejar de faenar cuando lo sorprendieron extrayendo marisco en una zona prohibida, frente a San Cibrao, otra localidad de A Mariña.
Todo comenzó sobre las diez de la mañana de anteayer, martes, cuando una patrulla del Seprona con base en Xove «tuvo conocimiento de que varios buceadores estaban realizando inmersiones» desde el barco, cerca de la costa, zona no autorizada para la extracción de erizo, explica la Guardia Civil de Lugo en un comunicado. Al mismo tiempo que solicitaban colaboración de Gardacostas, los agentes se desplazaron al lugar por tierra, confirmando la supuesta irregularidad.
Desde Celeiro, Gardacostas envió a inspectores a bordo de la embarcación auxiliar de la patrullera Sebastián Docampo. Al alcanzar al pesquero, informaron al patrón del Caolín de que faenaba en un sitio donde no está permitido. Por tanto, le instaron a esperar a que saliesen del agua los tripulantes que estaban sumergidos y a dirigirse a puerto para someterse a un control. Según la Guardia Civil, «el patrón hizo caso omiso y continuó faenando». No solo desobedeció esos requerimientos y advertencias, sino que tampoco hizo caso a lo que le reiteraron los agentes de la Guardia Civil.
Vigilado por las autoridades, el pesquero continuó faenando hasta que el patrón, «bajo su exclusiva responsabilidad» decidió parar y dirigirse al puerto de Burela. Al llegar, lo inspeccionaron Gardacostas y Guardia Civil. A bordo encontraron 156 kilos de erizo que habían sido «capturados de forma ilícita» y, como aún estaban vivos, los devolvieron al mar. Por la referencia de los 16 euros de cotización media por kilo este año en la lonja de Burela, el erizo decomisado valdría 2.500 euros en primera venta.
Según la información oficial, Gardacostas también comprobó que el pesquero tenía el permiso de alternancia de artes caducado y la Guardia Civil detectó otras anomalías documentales. Como medida cautelar, Gardacostas se ha incautado el barco y la Guardia Civil le ha precintado el timón. Por todas las presuntas infracciones que le atribuyen, el patrón del Caolín se enfrenta a sanciones administrativas y económicas cuya cuantía determinarán las autoridades que instruyen los expedientes.