Hay un debate abierto muy interesante sobre los menús del día. Muchos creen que van a desaparecer porque no se pueden sostener. Los hosteleros se están pronunciando estos días en La Voz. El tema nos atañe a todos porque muchos comemos fuera habitualmente. Con el ritmo de vida actual y la carestía de la misma, con la subida constante de precio de las materias primas, los menús del día también verán repercutidos esos costes. Ya se han reflejado, de hecho.
Varios hosteleros confían en que los menús del día puedan seguir ofreciéndose, aunque dicen que los beneficios para el hostelero en este momento son mínimos porque el margen que queda de ganancia es escaso, puede que no más del 10-15%. Otros ven necesario subir los precios si se ofrece producto de calidad; no queda otra. Pero claro, ahí está la cuestión: si se suben los precios a 18-20 o más euros con bebidas y postre, ¿sigue siendo menú del día? En cierto modo, es o será una forma de «desaparecer» ya.
Tienen razón en cierto modo los que, desde la «alta cocina», auguran la desaparición a corto plazo de los menús del día, entendiendo que al subir los precios y ofrecer calidad ya dejan de ser en realidad menús del día. Tal vez se reformulen y se ofrezcan a modo de raciones de un solo plato o tapas en varias degustaciones. Habrá que ver. Será interesante seguir escuchando a los protagonistas, los hosteleros, a ver cómo ven ellos la situación y el sector en este momento. Porque además se acerca el verano, la temporada alta, y ahí «el menú del día» tiene su hueco y su horario temprano, para dejar sitio a los demás platos.