¿En serio?

José Díaz

A MARIÑA

Oscar Vázquez

05 feb 2025 . Actualizado a las 13:26 h.

¿Os imagináis a una vaca pastando a sus anchas, valga la obviedad, en mitad del campo con una gran pegatina publicitaria en el lomo que rezase: “Tome leche de oveja, la más sana”? ¿Cuesta, eh? Es una tontería que en la realidad jamás pasaría... ¿O sí? Esta mañana viniendo por la autovía del tramo de A Mariña que se permite el lujo de tenerla, que ya que estamos aprovecho para reivindicar a quien corresponda….Que mucho plano de por dónde va a pasar y mucho puente gigante en plan San Francisco, y mucho soñar con plantarse en Viveiro en tiempos compatibles con este siglo, y mucho y qué bien me viene, blablá… pero al final nada de nada, negro sobre blanco. No sé yo si nos tocará vivir para catarla… en fin, me estoy saliendo de la trazada. Os decía que vi algo muy similar a lo que os he propuesto antes de renegar de las carreteras nacionales. Se trataba de un autobús de transporte público de viajeros. Ya sabéis que en la parte trasera, bien grande, es habitual observar en ellos, carteles de publicidad referentes a historias varias. Hasta ahí todo bien, pero no os podéis imaginar lo que anunciaba el bueno del bus, que de tener sentimientos, yo creo que hasta el chasis le dolería: “Bla Bla car”. Sí, sí, como os lo cuento. La plataforma o app o lo que narices sea, de transporte entre particulares. De todos aquellos que cambian trenes y buses por este nuevo o ya no tanto, modo de trasladarse de un lugar a otro. Tan bien les va que me imagino al comercial de turno llamando a la empresa de transporte público: ¿Cuánto quiere por publicitarnos en todos sus autobuses? ¿Habla usted en serio? Le multiplico sus dudas por dos, ¿hay trato? Y vaya si lo hubo. Y funciona, que ya lo vi yo, y ya lo estás leyendo tú… No fui capaz ni de adelantarlo. Llegué a pensar si sería una alucinación o si en el café de la mañana me habrían colado alguna suerte de sustancia pro-esquizoide. Si les funcionó eso, no me quiero imaginar lo contentos que se pondrían en Feve si les ofreciesen lo mismo, al menos por nuestra zona, que más parece un tren fantasma. Es la sociedad del todo por la pasta. No hay que hacerle.