«Al principio los hombres no estaban seguros de que una mujer les pudiera arreglar la tele o el ordenador; me miraban raro»

A MARIÑA

PEPA LOSADA

Caridad Blanco tiene un taller de reparación en Viveiro, Trebellos, y le va genial

06 mar 2024 . Actualizado a las 23:50 h.

Caridad Blanco Chao, a la que todo el mundo la conoce por Carina, se dedica a reparar ordenadores y televisores en un pequeño taller que tiene en Viveiro desde hace tres años; el taller se llama Trebellos.

Dice que siempre le gustó la electricidad, pero cuando ella estudió no era fácil, no había ninguna mujer que hiciera ese ciclo en la antigua Maestría, hoy instituto María Sarmiento, también en Viveiro.

Explica que lo tenía difícil por ser mujer y se decidió entonces por la peluquería. Mientras estudiaba, trabajó a la vez en la hostelería para sacarse un dinero extra, “cuando había poquísimas camareras y había que darse a respetar en un ambiente de hombres”, afirma.

Después de 20 años trabajando en el sector de la peluquería, un problema de salud le obligó a dejarlo. “La idea de dedicarme a esto de la electricidad y de reparar televisores y ordenadores fue de mi marido, que es ingeniero e hizo un ciclo de Electrónica -indica-; él me animó y me enseñó todo”.

Reconoce Caridad Blanco que a su marido no le costó mucho convencerla porque siempre le había gustado la electricidad. “Al principio los hombres me miraban con cara así como de duda, no estaban seguros de que una mujer les pudiera arreglar el televisor; de hecho, si en ese momento estaba mi marido se dirigían a él”, dice.

“Esto era al principio, ahora no tengo ningún problema, ya me conoce todo el mundo y estoy muy contenta con los clientes, que son muy majos”, reconoce Caridad desde su taller donde repara ordenadores y televisores y trabajo no le falta.