Así fue mi primer partido en 588 días

Iván Díaz Rolle
IVÁN D. ROLLE VIVEIRO / LA VOZ

A MARIÑA

PEPA LOSADA

Iván Recalde, Álvaro Otero, Adrián Suárez o Pablo Martínez son algunos de los protagonistas mariñanos que volvieron a disfrutar de la competición tras casi 20 meses de pandemia

22 oct 2021 . Actualizado a las 16:27 h.

Casi un centenar y medio de deportistas mariñanos se quitaron el pasado fin de semana el mono competitivo prácticamente dos años después de que la pandemia los apartase de su gran pasión. Arrancó la Primera División gallega de baloncesto, y el Macrocopia Celtas de Foz y el Carferlo Viveiro experimentaron un sabor agridulce. Disputaban su primer partido oficial en 588 días, pero los focenses sucumbieron en casa contra el Estudiantes de Lugo (41-55) y los de la ciudad del Landro también tropezaron con claridad en Betanzos (68-42).

Un síntoma de la ansiada normalidad que también experimentan los campos de fútbol de la provincia. El domingo regresó la Primera Galicia para el Lourenzá, el Sporting Pontenova, el Folgueiro, el Alfoz, el Xove Lago y el Burela. Ahora llega el turno para Candelaria, San Ciprián, Celta Barreiros, Iberia y Mondoñedo en Segunda Galicia, y al siguiente el del Celeiro Club del Mar en Tercera. También arranca la liga este domingo el Celtas femenino en la Segunda de baloncesto.

Sin embargo, la mayoría de los futbolistas mariñanos que regresaron tendrán que esperar para volver a saborear un triunfo. De la armada mariñana solo experimentó esa sensación el Lourenzá (1-2 ante la Pastoricense).

ÁLVARO OTERO, DEFENSA DE LA UNIÓN DEPORTIVA FOLGUEIRO

«Aquí non hai cartos, só somos xente que ten moitas gañas de disfrutar do fútbol»

Álvaro Otero (Viveiro, 1987) describe con sencillez la pasión que mueve a la mayoría de los futbolistas que por fin se vuelven a vestir de corto. «Aquí non hai cartos, somos xente que ten moitas gañas de disfrutar do fútbol», explica un central recién llegado desde la SD Viveiro a un Folgueiro donde han formado «un gran grupo cos rapaces do Vicedo que viñan mantendo o equipo e outros da miña xeración que nos fomos sumando», cuenta en referencia a clásicos viveirense como Aurelio, Schuster, Iago, Marcos Paguato o el propio entrenador, Anxo: «Somos amigos e iso é unha vantaxe para moitas cousas porque nos entendemos ben». 

El regreso, sin embargo, lo califica de «agridoce» por la derrota ante el Riotorto 0-1 en un partido complejo: «Foi un partido moi parado por algunhas accións moi concretas. Houbo unha expulsión en cada equipo, o árbitro pitounos un penalti a favor que o linier lle corrixiu e un dos seus defensas, Ferreirós, sufriu unha lesión grave».

Álvaro ya había pasado por un largo parón en el 2012, cuando militaba en el Alfoz, a causa de un golpe en la cabeza. Desde ya, vuelve a disfrutar del fútbol: «Sentinme ben desde que comezamos a pretempada en xullo, nunca parei de facer deporte por cuestións preventivas. Levaba moito tempo parado e isto gústame moito e ademais teño a moitas persoas que me axudan. Tiña gañas de volver».

PEPA LOSADA

iván recalde, capitán y goleador de las escuelas deportivas lourenzá

«Que empezásemos a xogar é un bo sinal de que vai acabando este pesadelo tan longo»

«Que empezásemos a xogar é un bo sinal de que vai acabando este pesadelo tan longo, tras case dous anos», proclama Iván Recalde, que a sus 38 años regresó eufórico para liderar como mejor sabe, con goles, al Lourenzá a por la victoria ante la Pastoricense (1-2). «O primeiro foi de cabeza e o outro de penalti, sempre tiven sorte cos goles e acadei boas cifras, pero que marcase eu é anecdótico; o que importa é que gañamos nun campo moi complicado e iso vainos axudar a coller confianza para os seguintes partidos. Cando chegou a pandemia tíñamos moi complicado salvarnos e agora queremos aproveitar esta oportunidade. Somos un equipo moi novo, no que os rapaces están moi comprometidos e a gran maioría son do concello e iso é moi positivo porque asegura o futuro do club», explica el capitán del combinado dirigido por Roberto Ramallal. 

588 días sin fútbol se le hicieron casi infinitos a un delantero que nunca había pasado tanto tiempo sin celebrar un tanto. «Boteino moito de menos porque levo neste mundo desde os 6 anos. Gústame a rutina de adestrar e ir xogar as findes porque é o que fixen sempre. A miña muller sabe ben o esforzo que fixen por manterme en forma e seguir disfrutando os domingos no campo. Non quería colgar as botas pola pandemia e saín correr moito, coidei a dieta...», revela un Recalde que tras una pretemporada «distinta» ha ido recuperando las sensaciones.

PEPA LOSADA

adrián suárez, entrenador del club baloncesto celtas de foz

«No descarto volver a ser jugador este año»

A sus 45 años, Adrián Suárez no continúa como jugador del Macrocopia Celtas de Foz únicamente porque la salida de Armando Otero con dirección a Suiza -«le deseo lo mejor porque se lo merece», dice- dejó un vacío en el banquillo. «Aún me cuesta verme en el rol de entrenador. Tengo los títulos y me gusta preparar los entrenamientos, pero dirigir me cuesta. A los entrenamientos llevo siempre zapatillas y me sumo a algún ejercicio, aunque es complicado porque también tengo que vigilar qué hacen los demás. No descarto volver a ser jugador este año, aunque solo sea porque haya uno más entrenando, que nos hace mucha falta, pero nunca como entrenador-jugador», revela un hombre descontento con el estreno de los suyos en Primera. 

Sucumbieron 41-55 en Marzán contra Estudiantes. «Son un rival muy joven y físico, pero dimos un bajón muy grande desde el tercer cuarto», explica aún con grandes esperanzas en su equipo: «Los chicos están con muchas ganas. Tenemos un grupo con mucha gente joven que ingresa en la familia Celtas y garantiza el futuro del proyecto».

Su afición por otros deportes, «especialmente acuáticos», hizo que no se acordase demasiado del baloncesto durante el larguísimo parón competitivo. «Hicimos una pretemporada muy larga y ahora que me veo como entrenador sí que echo de menos jugar. Es más divertido», matiza.

PEPA LOSADA

pablo martínez, ala-pívot del club baloncesto viveiro

«A todos nos hace mucha ilusión competir»

El regreso a la competición del Club Baloncesto Carferlo Viveiro no fue todo lo alegre que podría porque el Santo Domingo Betanzos B le infringió un severo correctivo: 68-42. «Somos un equipo al que le cuesta mantener ritmos altos de entrenamiento porque solemos ser pocos, y nos encontramos a un rival que corría mucho, muy duro e intenso, que nos pasó por encima desde el principio», admite Pablo Martínez, a sus 34 años toda una institución en el vestuario que gobierna Carlos Novo. 

«A todos nos hace mucha ilusión volver a competir», replica el ala-pívot convencido de que pueden empezar a sumar desde este sábado frente al mismo rival, pero en Viveiro: «No nos ponemos techos. Iremos poco a poco y que la liga nos ponga en nuestro sitio. Ahora ya nos recordaron lo que pasa si no salimos a los partidos concentrados e intensos».

Ha sido su parón más largo, explica: «Empecé a los 12 y solo paré de jugar el primer año que estudié fuera. Físicamente cuesta volver, sobre todo a los que ya tenemos más edad, por eso empezamos la pretemporada ya a principios de agosto y los primeros entrenamientos fueron muy suaves hasta recuperar poco a poco la normalidad. Durante el parón salí a correr alguna vez, pero no tiene nada que ver con lo que hacemos en una cancha de baloncesto», desvela un hombre que disfrutó 19 minutos y anotó 10 puntos en su reestreno.